Dos delincuentes han pagado más de 200.000 euros a los ultras serbios para crear los disturbios de Marassi. Así lo recoge 'Politika', un periódico de Belgrado, que cita fuentes cercanas a la investigación. Más de 200.000 euros fueron transferidos a los ultras para pagar a 60 ultras, organizar el viaje y el armamento de la expedición que acabó con la suspensión del Italia - Serbia, según el citado diario.

La policía estaría siguiendo algunas pistas, por las que se culpa de los desordenes a dos jefes de dos bandas delincuentes, uno buscado por tráfico de cocaína y el otro por una serie de homicidios y robos.

Es probable que los dos, aún siendo rivales, hayan financiado los altercados, porque ambos tienen intereses en crear desordenes en Serbia, ha explicado una fuente anónima de 'Politika'.

También existe una pista que lleva a pensar que los desordenes fueron ocasionados por la Federación Serbia de Fútbo, pero las fuentes de la investigación lo consideran un indicio más débil.