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MIÉRCOLES en Ezkerraldea. Cuadro de contrastes. Dos equipos aurinegros enfrentándose a dos situaciones contrapuestas. En los aledaños de La Florida corrió el cava en las celebraciones. El Portugalete había remontado un 2-0 en Castalia para continuar su andadura copera. Mientras tanto en Lasesarre pintaron bastos. No por los resultados deportivos. Fue la dimisión del presidente Miguel Acero la que desencadenó una tormenta inesperada entre los socios.

La cara amable de ese peculiar miércoles de Ezkerraldea comenzó a dibujarse a las 7.00 de la mañana. Siete horas y 685 kilómetros después, los hombres de Jabi Luaces alcanzan su destino. Están en Castellón, donde a partir de las 21.00 horas deberán medir sus fuerzas en Castalia ante uno de los clásicos del fútbol español: un Castellón venido a menos, que todavía recuerda aquella final de Copa que disputó contra el Athletic en 1973, cuando Vicente del Bosque militaba en el equipo de los orelluts.

Tras una mínima siesta, los jugadores saltaron al terreno de juego. Entre el calor, el cansancio acumulado por el viaje y el despiste, el Portugalete se encontró 2-0 abajo en el marcador. Sin embargo, a falta de quince minutos para la conclusión de la eliminatoria, los goles de Gondra, Pinilla y Alberto completan una remontada que bien podría denominarse el Castaliazo.

Unas pizzas en el vestuario y media vuelta para casa. Los héroes anónimos no tienen tiempo para saborear la gloria. Llegaron a Portugalete a las 7.30 horas de ayer. Los diferentes trabajos esperan a la plantilla que, por la tarde, volvieron a entrenar, como si nada, en La Florida.

El míster de Busturia, Jabi Luaces, no cabía en sí de gozo a pesar de haber dormido menos de cuatro horas. "Estamos todos muy contentos. Nos lo merecíamos. Somos el único equipo de Tercera que queda y lo hemos conseguido gracias a haber remontado a todo un Castellón. El cuarto de hora final fue magnífico. El día fue muy duro, pero sarna con gusto no pica", resumía el técnico con una sonrisa inacabable.

El presidente jarrillero, que viajó a Castellón y ayer presenció en Madrid el sorteo de Copa, también estaba exultante. "Es la bomba. Quién podía esperar que dos años después estuviéramos disputando de nuevo la Copa, que celebráramos la victoria en Castellón y que la suerte del sorteo nos depare que por segunda vez que tengamos un rival de Primera… Somos los más dichosos del país".

Sorpresa en la asamblea La cruz se erigió en terreno fabril. A las 19.15 horas, comenzada la asamblea de socios del Barakaldo, Miguel Acero, el presidente del club, anuncia por sorpresa su dimisión. Las razones de su marcha: económicas -un déficit de 180.000 euros-, desgaste personal, falta de ideas innovadoras… Acero dice marcharse con la conciencia tranquila tras cinco intensos años al frente del club fabril. Lo más probable es que en los próximos días se anuncien más dimisiones dentro del equipo rector de los de Lasesarre. De hecho, el director deportivo, Koldo Izkara, ya lo ha hecho saber a la nueva junta interina.

De momento, Rodro Domínguez, primer vicepresidente de la junta, ha tomado las riendas del club, junto con el resto de compañeros. "Nos reuniremos el lunes, pero nuestra idea es no convocar elecciones a corto plazo. Ahora no podemos parar el club, hay que tirar para adelante, como mínimo hasta marzo. Si vemos que no podemos o no estamos capacitados, convocaremos elecciones. Si, por el contrario, comprobamos que tenemos capacidad para gestionar el club, seguiremos".

El nuevo rector aurinegro también confesó que "lo de ayer (por el miércoles) fue una sorpresa para todos nosotros. Miguel no nos lo había anunciado antes. A mí siempre me ha gustado trabajar en la sombra. Lo de ser presidente nunca me lo había planteado. Ahora, nos tenemos que apoyar y sacar esto adelante y que el domingo vengan los socios a animar al club".

Rodríguez se muestra confiado en las posibilidades de sus compañeros de Junta Directiva y no cree que la situación del Barakaldo sea tan negativa. "La deuda a corto plazo no es grande y lo solucionaremos con las cuotas de los socios. El resto ya se verá. Cuando entramos en el club, teníamos medio millón de euros de deuda. Este año es lógico que hayamos parado un poco por la situación de crisis que hay. Miguel ha hecho una labor muy buena para el club".