Homenaje de la danza vizcaína a Begoña Arroyo e Ion Beitia
Organizado por Developpe Dantza en el Día Internacional de esta disciplina
La Asociación Developpe Dantza, representada por Jone Goirizelaia e Igor Yebra, reconoció la trayectoria y el legado de Ion Beitia y Begoña Arroyo en el marco del Día Internacional de la Danza.
Relacionadas
El acto, que se desarrolló en un céntrico restaurante bilbaino, contó con la presencia de los hijos de Begoña Arroyo y la esposa de Ion Beitia, quienes recibieron el reconocimiento en nombre de los homenajeados.
Durante la velada, la organización expuso las razones de este galardón, subrayando cómo ambos convirtieron el baile en su motor vital. Para ilustrar su legado, fueron proyectados dos vídeos conmemorativos que repasaron sus trayectorias: desde las romerías populares hasta los grandes escenarios internacionales.
Uno de los momentos más significativos fue la intervención de figuras de la danza como Leire Ortueta, que fue solista en el Royal Ballet de Londres; Asier Uriagereka, Caballero de la Orden del Mérito Cultural de Mónaco por su labor en la danza del principado; y Mónica Zamora, exbailarina principal y exgobernadora del ya citado Royal Ballet. Los tres, brillantes discípulos de Beitia, como Iker Rodríguez, Mikel Jauregi, Ander Zabala por citar unos pocos nombres, compartieron testimonios personales sobre la influencia de su mentor en sus carreras profesionales.
Uno de los momentos más significativos fue la intervención de figuras de la danza como Leire Ortueta, Asier Uriagereka y Mónica Zamora.
Beitia (1947- 2016), del que está a punto de cumplirse el décimo aniversario de su fallecimiento, fue conocido como el ‘Nijinsky vasco’ en Nueva York. Comenzó sus estudios de la mano de una profesora húngara en un orfanato vizcaíno. Brilló en el Joffrey Ballet de Nueva York antes de fundar su mítica escuela en Leioa, por donde pasaron los mejores bailarines y bailarinas vascos de las últimas décadas. Beitia aplicaba el método que desarrolló el coreógrafo georgiano George Balanchine. Beitia, como el propio Balanchine, sufrió una lesión que le alejó de los escenarios y de acercó a la enseñanza.
Begoña Arroyo (1931- 2025), por su parte, fundó Salbatzaile Dantza Taldea en 1978 en el barrio de Castaños. Grupo que aún sigue siendo, muchas décadas después, uno de los grandes dinamizadores culturales de la zona. Fue la gran impulsora de la euskal dantza en las escuelas de Bilbao y precursora del desfile del Olentzero. Su labor fue clave para socializar el folclore en los años 80.
Tanto Ion Beitia como Begoña Arroyo “contribuyeron a recuperar nuestras tradiciones y a enseñarnos que el baile es una forma de vida”, señalaron desde la organización.
La ceremonia, que reafirmó a la danza como pilar fundamental del patrimonio vasco, concluyó con la interpretación de un aurresku.
Temas
Más en Cultura
-
Cámara de Comercio, Sociedad Coral y Universidad de Deusto celebran sus 140 años con un concierto en el Arriaga
-
Cámara de Comercio, Sociedad Coral y Universidad de Deusto celebraron sus 140 años con un concierto en el Arriaga
-
Teatro variado para un fin de semana especial
-
Una estatua atribuida a Banksy aparece en el centro de Londres