Aunque sea toda una leyenda de la música alternativa de las últimas décadas, Edwyn Collins reniega de la nostalgia y se precia de “vivir el presente”. Sobre todo después de que el exlíder de Orange Juice sufriera hace 20 años dos hemorragias cerebrales que le produjeron afasia y problemas de movilidad. “Me dieron una nueva oportunidad en la vida. Me llevó tiempo y mucho esfuerzo, pero recuperé mi vida”, explica en conversación con DEIA el escocés, modelo de elegancia, honestidad e independencia creativa en torno a una mezcla de afterpunk, rock, pop, soul y folk.

Su gira de despedida de los escenarios, The Testimonial Tour. A Last Lap Around Spain, se abrirá este miércoles próximo, 29 de abril, en el Kafe Antzokia, y recalará después, el 1 de mayo, en la sala Dabadaba de Donostia. “Es triste retirarse, pero prefiero hacerlo en lo más alto”, indica Collins, que se acompañará por Carwyn Ellis (bajo), Andy Hackett (guitarra), Jake Hutton (batería), Patrick Ralla (guitarra) y Sean Read (teclados). El músico escocés, que hizo historia con Orange Juice y en solitario con clásicos como Rip It Up o A Girl Like You, asegura que su retirada de los escenarios no implica que no siga editando discos en el futuro inmediato. 

Lo primero es obligado, ¿cómo está de salud?

Excelente, gracias.

Cantaba en una canción reciente que se sentía renacido.

Por supuesto, así es. Hace veinte años me dieron una nueva oportunidad en la vida. Me llevó tiempo y mucho esfuerzo, pero recuperé mi vida.

¿Cómo está llevando la gira? ¿Qué le resulta más duro, moverse o cantar?

Probablemente cantar. En cuanto a moverme, bueno, ya me he acostumbrado a las limitaciones, así que simplemente las asumo. Para cantar bien, tengo que concentrarme mucho, pero también necesito relajarme. El truco está en hacer ambas cosas a la vez, ¡y no es nada fácil! Pero tengo un montón de técnicas secretas que he desarrollado. 

Parece que ha llegado al final del camino como músico en directo. ¿Le ha resultado duro tomar la decisión?

Es el momento. Prefiero dejarlo a los sesenta antes que ver cómo mi rendimiento como intérprete va decayendo a los setenta. Es un poco triste, pero prefiero retirarme en lo más alto. 

¿Cómo ha ido la gira en Gran Bretaña? No puedo imaginar todas las emociones que habrá sentido.

Sí, fue muy emotivo, pero también mágico. El público fue excepcional, el ambiente, mi banda, todo. No podría haber pedido más 

Acaba los conciertos en el Estado, empezando en Euskadi. Siempre se le ha querido mucho aquí. Recuerdo con emoción su concierto en Bilbao, en el BIME, en Barakaldo, poco después de sus problemas de salud pero feliz de estar de vuelta.

Me han encantado todos los conciertos que he ofrecido en España. La última vez vine con un formato acústico y lo pasamos de maravilla. Tengo muchas ganas de que el público escuche a la magnífica banda que me acompaña al completo. ¡Están deseando salir al escenario! 

Su carrera es ejemplo de resistencia, supervivencia y de lucha por la libertad y la independencia creativa. Siempre tuvo problemas con los sellos hasta que creó su propio estudio de grabación.

Siempre he estado al margen de la gran industria musical, pero es ahí donde encajo. Prefiero tener libertad y he encontrado la manera de hacerlo por mi cuenta. En estos tiempos de grandes cambios en la industria musical, animo a los artistas jóvenes a que hagan lo mismo. ¡Por el amor de Dios, conservad vuestros derechos de autor! El estudio y aprender a grabar discos fue clave para mí. En el proceso de aprender a grabar, descubrí una nueva pasión: el equipo de estudio vintage. Mi estudio es, para mí, increíble. 

Escocia es sinónimo de buen y elegante pop. Los ejemplos son innumerables, de Aztec Camera a Blue Bells, pasando por Belle & Sebastian, Teenage Fanclub, The Delgados… ¿Se siente parte de esa rica tradición? ¿De dónde procede?

Nací en Edimburgo, crecí en Dundee, me mudé a Glasgow a los 14 años y a Londres a los 21. Ahora vivo en el extremo norte de las Tierras Altas de Escocia, en Helmsdale, de donde era mi abuelo. Vivo en la antigua casa familiar y he construido un estudio en la colina que hay detrás de mi casa. Al principio, con mi grupo Orange Juice tenía la sensación de estar en el medio de un vacío. Después surgieron muchas bandas, lo cual es fantástico, y conozco a la mayoría de las que has mencionado. La música escocesa desarrolló una identidad propia a partir de esa época. 

Ya ha pasado a la historia por canciones como ‘A Girl Like You’. En ella se advertía una clara influencia de Bowie.

Quería a David Bowie con todo mi corazón. Cuando tenía 14 o 15 años, no podía dejar de pensar en él en todo el día.

¿Cree que su influencia artística se advierte en grupos actuales?

La verdad es que no suelo hablar de influencias. Creo que eso se lo dejo a otros. Yo simplemente sigo siendo yo mismo. 

¿Cómo ha elegido el repertorio? No habrá sido fácil. Será como un viaje desde Orange Juice a su carrera en solitario ¿no?

He intentado preparar un repertorio con mis canciones favoritas de todos estos años. He tenido que dejar algunas fuera, pero funcionaron muy bien en la gira reciente. El concierto es un poco más largo de lo habitual, pero son los últimos, así que os pido un poco de indulgencia (risas). 

Acaba de publicar un nuevo ‘The Testimonial Ep’, con cuatro temas en directo. ¿Así suena usted hoy sobre el escenario?

¡Sí, tal cual! Se grabó en el Royal Festival Hall de Londres, un auditorio precioso en el que siempre había querido tocar. Resultó una noche muy especial. 

¿Será su último disco o tiene canciones compuestas y la previsión de un nuevo disco a corto o medio plazo?

Tengo varias canciones nuevas entre manos. Probablemente nunca dejaré de grabar. 

Lo pregunto porque sería terrible no publicar nada tras su gran último disco, ‘National Shall Speak Unto Nation’, que incluye gemas como ‘Knowledge’, ‘The Heart Is A Foolish Little Thing’ o ‘The Bridge Hotel’, esta última muy folk.

¡No te preocupes, pronto habrá más grabaciones! 

“Vivo el presente, vivo, trabajo y respiro el presente”, canta en una canción compuesta tras sus problemas de salud. Imagino que son unos versos que le representan.

Así es. No me quedo anclado en el pasado, y si lo hago, me centro en los innumerables recuerdos felices. Soy un hombre afortunado, con una vida maravillosa. 

¿Es cierto que le recibió el primer ministro de Inglaterra, Starmer, que es fan suyo?

Se aficionó a Orange Juice cuando estudiaba en la Universidad de Leeds y desde entonces es fan del grupo y de mi música. Me invitó a una recepción en Downing Street y nos recibieron muy cordialmente. Es un hombre amable y, por una extraña coincidencia, mi hijo lleva ocho años jugando al fútbol con él los domingos.