En el ranking de preocupaciones de los vizcainos no fallan nunca algunas cuestiones, que suben o bajan en la lista en función de la foto fija del momento económico o político. Un clásico de las últimas tres décadas es la vivienda, la pieza básica, junto al empleo, que activa el engranaje del desarrollo vital de las personas. Es sintomático que el acceso al mercado laboral baje posiciones, pero que disponer de un techo siga estando arriba porque es una carrera de obstáculos para los jóvenes que quieren emanciparse.
El problema se extiende a personas de mayor edad que no consiguen romper el techo de las reglas del mercado o para familias que llegan de otros países. El alquiler es en muchas ocasiones un primer paso y el mercado frena ese frente.
Zonas tensionadas
Tras la declaración de Barakaldo, un distrito de Galdakao y Bilbao, por ese orden, como zonas tensionadas en vivienda, Bizkaia ha entrado en el registro del Sistema Estatal de Referencias de Precios de Alquiler de Vivienda (Serpavi), la herramienta que topa los precios de los alquileres residenciales.
Los dos municipios más grandes del herrialde y la zona de Aperribai de la localidad galdazkotarra tendrán a partir de ahora un límite de renta.
Efecto desincentivador
El caso es que anticipando la entrada en vigor del sistema, hay arrendadores que han decidido los últimos meses vender el piso que tenían alquilado por miedo a estar sujetos a partir de ahora a un política de precios con la que no cubran sus expectativas de inversión, que en la mayoría de los casos son los de una persona que tiene una segunda vivienda y la pone en el mercado en busca de una rentabilidad superior a la del mercado financiero.
Es una dinámica que el Colegio de Administradores de la Propiedad Inmobiliaria (API) de Bizkaia detectó hace tiempo, a medida que se acercaba el cambio y concluían los contratos de alquiler. La entrada en vigor del mecanismo puede darle un nuevo empujón.
De hecho, el presidente de los API vizcainos, José Manuel González Robles, explica a DEIA que en Barcelona los precios se han moderado un 5% desde la declaración de zona tensionada, pero que han salido del mercado un 17% de los pisos.
Según el Ministerio de Vivienda, la inclusión en Serpavi ha incrementado un 3,5% los contratos de alquiler residencias habituales en el año en el que se declararon las primeras zonas tensionadas. Pero en grandes ciudades como la capital catalana, pese a que las rentas se han reducido, la oferta ha caído significativamente.
Precio máximo de alquiler
La incógnita es qué efecto tendrá la dinámica en Bizkaia. Serpavi establece un precio máximo del alquiler cuando la vivienda no ha tenido contrato de alquiler en los últimos 5 años. Para esos pisos se establece en general el valor superior del rango. Sin embargo, para las viviendas que han estado en el mercado de alquiler recientemente y se firma un contrato con un nuevo arrendatario, el límite es la última actualización de contrato.
Los grandes tenedores (más de cinco propiedades en zona tensionada o diez en otras localizaciones) deben ajustar la renta a la horquilla de Serpavi, lo más probable que al límite máximo, pero previsiblemente rebajando el precio actual del mercado libre.