23 años después de que el legendario y ya fallecido Arthur Lee cantara himnos del pop y el rock como Alone Again Or, She Comes in Colours o No Mother What You Do de los históricos Love en el festival Bilbao Action Rock (B.A.R.), las canciones inolvidables de la banda estadounidense de los 60 volverán a sonar este jueves 16 de abril en la capital vizcaina. Esta vez será el guitarrista y cofundador de Love Johnny Echols quien las interpretará en el Kafe Antzokia, junto a Baby Lemonade, el grupo que acompañó a Lee en sus últimos años, bajo el epígrafe de The Love Band.
“Tocábamos varios estilos musicales y eso es lo que mantiene vivo el nombre y despierta el interés del público más joven. No se nos podía encasillar en un tipo concreto de grupo”, indica Echols en esta entrevista, en la que niega que lo suyo tenga que ver con “ninguna banda tributo” y reniega de la polarización que vive Estados Unidos. La banda invitada de The Love Band será Rubia, el proyecto de la compositora y cantante vizcaina Sara Iniguez, y su actual grupo: The Bandits. El recital tendrá lugar a las 21.30 horas, con entradas a 25 euros y 30 en taquilla.
Arthur Lee & Love ya actuaron en Bilbao en un festival, en 2003. No recuerdo si usted había regresado ya al grupo. ¿Cuánto tiempo pasó fuera de él?
-Yo volví a unirme al grupo en 2003, pero no estuve en ese concierto. En total, estuve fuera de sus filas desde 1969, es decir, desde entonces hasta 2003.
¿El concierto forma parte de una gira internacional? Tiene que ver con el 60º aniversario de uno de sus discos clave: ‘Da Capo’?
-De hecho, en 2027 tenemos previsto hacer una gira ampliada con motivo del 60º aniversario de Forever Changes, nuestro tercer y más conocido disco, así que supongo que se podría decir que la actual es una especie de preludio de la próxima.
He visto el setlist de un concierto reciente y tocaron íntegro su debut y temas de ‘Forever Changes’. ¿Qué interpretarán en Bilbao?
-¡Si vienes al concierto, te llevarás una sorpresa y podrás escuchar exactamente lo que tenemos pensado hacer!
¿Quedan fuera las canciones de ‘Da Capo’ de estos conciertos? ¿Son demasiado experimentales en algunos casos, como los 15 minutos de la canción ‘Revelation’?
-Tocamos todo lo que nos apetece escuchar ese día. Para estos programas, vamos a recuperar algunas joyas de antaño para celebrar que los dos primeros discos, el debut homónimo y Da Capo, cumplen 60 años.
¿Cuál cree que fue la contribución más especial de Love? ¿Quizás esa apuesta tan personal por la fusión de folk rock, psicodelia, jazz y pop barroco? ¿Quizás por ello su influencia sigue viva y muchos grupos de ven reflejados en la banda?
-Creo que lo que hace que Love siga siendo relevante hoy en día es el hecho de que todos teníamos gustos eclécticos. No nos limitábamos a un género concreto. Tocábamos varios estilos musicales y eso es lo que mantiene vivo el nombre y despierta el interés del público más joven. No se nos podía encasillar en un tipo concreto de grupo.
¿Qué papel cree que jugó usted en la creación de esa leyenda? Michael Stuart–Ware contaba en la biografía de Love que usted “podía tocar lo que quisiera” aunque la técnica no creo, en mi humilde opinión, que sea una parte tan fundamental en la longevidad y capacidad de emoción de los músicos del pop y el rock. Hay múltiples ejemplos de ello, de los grupos de garaje a punkies como Ramones.
-Como ya he dicho, teníamos gustos eclécticos y éramos cinco personas únicas que aportábamos nuestros propios estilos a la música. Nunca nos dijeron cómo ni qué tocar, así que todos teníamos libertad para experimentar y traspasar los límites. Cuando escuchas esos discos, eso es lo que oyes: lo que cada miembro del grupo aportó a la música.
Su compañero batería también escribió que, al contrario del significado del nombre de la banda, Love era “todo lo contrario: odio, ego y drogas”. ¿Qué imagen tiene de aquellos tiempos?
-Bueno, creo que eso es un poco exagerado. ¿Hubo momentos en los que no nos llevábamos bien? Claro. Eso pasa en cualquier grupo de amigos muy unidos. Así que no, no diría que el odio entrara en escena en absoluto. En todo caso, lo que entró en escena fue la libertad. Éramos jóvenes y estábamos experimentando en muchos ámbitos diferentes de la vida. Y sí, el sexo, las drogas y el rock and roll formaban parte de ello, sin duda, pero no puedo decir que fuera un momento decisivo en nuestras vidas. A pesar de todo eso, seguíamos siendo personas equilibradas.
Por cierto, ¿cómo ve el mundo, y especialmente su país, alguien veterano que vivió aquellos tiempos utópicos del verano del amor, a finales de los 60?
-Bueno, yo lo llamaría un desastre absoluto. Ya sabes, estamos tan polarizados como sociedad... No estoy muy seguro de que podamos recuperarnos de esto. Antes estábamos unidos (alza la voz), pero ahora mi país es podría llamar los Estados DESunidos de América (risas).
Love no habrían sido lo mismo sin el genio de Arthur Lee. Solo usted resiste de la formación original aunque se ha rodeado de los músicos que acompañaban a Lee.
-Toco ahora con un grupo estupendo de personas con el que disfruto estar y que, además, son unos músicos excepcionales que hacen justicia a la música. Por su parte, los Love originales eran más que una sola persona. Love, como mencioné antes, éramos cinco miembros con un talento único. Bryan aportó lo suyo al grupo, al igual que Kenny, Michael y yo. No se puede señalar a uno de los miembros de esos discos y decir que una persona aportó más que otra. Arthur hizo su parte, Bryan hizo la suya, yo hice la mía y, colectivamente, éramos Love.
Que usted esté ahí evita que algunos piensen que sea un simple grupo tributo, ¿no cree?
-Yo estuve en Love desde el inicio, pero toco ahora con Rusty Squeezebox (voz principal y guitarra), Mike Randle (guitarra, voz), David ‘Daddyo’ Green (batería) y James Nolte (bajo). Estos señores tocaron con Arthur desde principios de los años 90. Por lo tanto, no, no somos un grupo tributo, y resultaría ofensivo que se nos tildara de banda tributo.
¿Es cierto que llegó en su juventud a tocar con Little Richard y Billy Preston o es una leyenda urbana?
-No, es verdad, toqué tanto con Little Richard como con Billy Preston. Richard era amigo de Billy y lo conocí a través de él. Conocí a Billy en la educación secundaria y formamos grupos durante toda la etapa del instituto. Tocamos juntos bastante a menudo.
¿Cree que el hecho de ser un grupo racialmente mixto evitó que tuvieran el éxito comercial de colegas como The Doors a finales de los 60?
-Bueno, vivíamos en una época convulsa, con mucha tensión racial en aquel entonces, así que diría que sí, había lugares en los que no podíamos tocar. La mayor parte del Medio Oeste y todo el sur de Estados Unidos estaban fuera de nuestro alcance y, claro, eso nos perjudicó y nos frenó en cierta medida.
¿Qué hay de ese disco en directo que editarán con motivo del Record Store Day? ¿Qué incluirá?
-Incluye el concierto que dimos en el Beachland Ballroom Tavern de Cleveland por estas fechas el año pasado. ¡Fue un concierto fantástico! Lo he escuchado yo mismo y creo que a la gente le va a encantar. El LP es un poco diferente del CD, ¡así que hazte con los dos! Tocamos todas las canciones que te gustaría escuchar, además de algunas sorpresas.
Un placer y una curiosidad para el final. ¿Sigue llevando bombín?
-¿Un bombín? ¡No, no, no!!!! ¡No sé si alguna vez lo he llevado! Ah, espera, sí, sí que lo he llevado. Pero no, ya no (risas).