Algunos artistas han empezado a utilizar la Inteligencia Artificial en sus creaciones, pero las máquinas y sus algoritmos también recurren en ocasiones a obras sin permiso de sus autores. Esta tecnología da sus primeros pasos y el mundo del arte siente la amenaza de la falta de regulación.

Por este motivo, organizaciones de artistas, creadores e intérpretes reclaman soluciones globales para garantizar que las empresas de IA paguen por las obras que “son explotadas”. En un manifiesto firmado por una decena de organizaciones, recogido por Europa Press, exigen proteger la creatividad humana, mantener “sólidos” los principios de los derechos de autor y desarrollar y aplicar “prácticas justas” de concesión de licencias.

El avance de la IA ha sido rápido y sin precedentes. En todo el mundo, los gobiernos reconocen la magnitud y las posibles repercusiones del uso de la IA en nuestra vida cotidiana , por lo que han dado prioridad a las medidas destinadas a salvaguardar los intereses del público en general, a la vez que tratan de preservar la innovación y el progreso tecnológico.El sector cultural y la comunidad creativa reconoce que “hay una serie de fines útiles e importantes a los que se está aplicando actualmente la IA en general”.

Seis millones de creadores

Sin embargo, en el caso de la IA generativa, advierten de que “existe una necesidad clara y urgente de que los responsables políticos de todo el mundo tomen medidas, adapten y mejoren los regímenes reguladores actuales”. En este sentido, consideran que “es imperativo” que estén presentes en los debates políticos para garantizar que sus intereses se tengan en cuenta y que los sistemas de IA “sean transparentes, éticos, justos y legales”.

Las organizaciones firmantes, que representan a más de 6 millones de creadores, intérpretes y editores de todo el mundo, hacen un llamamiento a los gobiernos y a los responsables políticos para que se comprometan a “desarrollar y adoptar políticas y legislaciones coherentes”.

En concreto, piden defender y proteger los derechos de los creadores e intérpretes cuando son explotados por sistemas de IA; que haya soluciones de concesión de licencias para todas las posibles explotaciones de obras, representaciones y datos protegidos por derechos de autor por parte de los sistemas de Inteligencia Artificial; o que se eviten las excepciones para la minería de textos y datos que no prevean la opción de exclusión efectiva (opt-out) por parte de los titulares de derechos.