ESTOY muy emocionado”, confesaba Iñaki García Ergüin (Bilbao, 1934) durante la inauguración de la antológica compuesta por 84 obras en las que se puede conocer el crecimiento del artista desde sus inicios, hace 56 años, como pintor de caballete, con óleo y pinceles, hasta sus grandes formatos con técnicas mixtas, pintados con enormes brochas, e incluso con sus propias manos.

“La mayor parte de estos lienzos pertenece a mi colección, pero algunos los tenía guardados en cajas y baúles, lo que me ha permitido volver a redescubrirme”, explicaba el pintor, uno de los grandes del panorama artístico vasco, que a sus 80 años sigue más creativo que nunca.

La antológica arranca con una de las acuarelas, Elorrio, que creó cuando apenas tenía 14 años, durante su estancia en el seminario, donde vivió su primer contacto con el óleo. En esta sección, el visitante puede ver también los mejores cuadros de interior de García Ergüin, entre los que se encuentran Autorretrato en el espejo (1956), La ventana de mi cuarto, (1954), así como una serie de exteriores realizados desde su propio estudio en las ciudades de Bilbao, París o Alemania. El pintor estudió en Múnich entre 1961 y 1964, gracias a una beca de la empresa Iberduero. “Me echaron pero me concedieron una beca para estudiar en el extranjero”, explica riéndose. En su temática aparecen también habitualmente la Fiesta Vasca de Hendaia, donde el pintor pasó los veranos en los primeros años de la década los setenta. Algunas de esas damas que paseaban por los bulevares protegidas por pamelas y quitasoles captaron la atención de García Ergüin, que no pudo resistirse a plasmarlas con su paleta. En la exposición se pueden ver el óleo Fiesta Vasca (1976), y Frontón Saint Palée (1976), con las escenas del graderío del frontón, repleto de personajes vestidos a la antigua usanza.

series Toledo ha estado siempre omnipresente en la trayectoria del pintor. García Ergüin ha vuelto una y otra vez a pintar la luz de esta ciudad, que tanto le impresionó de joven. La visión de Toledo fue para el pintor bilbaino un “amor a primera vista”, un auténtico flechazo artístico, por lo que cuando reunió sus primeros ahorros, cogió su moto y se fue a pasar una temporada a la capital manchega. De esta época, se muestran en la exposición un cuadro, fechado en 1965, y varios actuales, en los que el color ha ganado la batalla a los ocres de la juventud.

Recorriendo la exposición, el espectador se adentra en dos de las pasiones que han acompañado toda su vida al pintor bilbaino: la música, concretamente el jazz, y el deporte. En 1972, Iñaki García Ergüin expuso en Nueva Orleans sus visiones sobre Toledo. Allí visitaba con frecuencia un local de música de jazz. El artista se dedicó durante horas a dibujar aquellos músicos, que actuaban sobre un modesto estrado, captando aquella atmósfera viciada por el humo.

La fascinación por aquellos desgarradores sonidos le ha acompañado durante toda su vida, por lo que no podían faltar tres de estas pinturas negras de esta serie: Banjo Jazz (1993), Jazz trombón (1995) y El cantaor del jazz (1999). A su lado, se encuentran también expuestos Aizkolaris (1974) y Levantador (1975), de su serie de temática sobre el deporte rural vasco.

Confiesa García Ergüin que tiene especial cariño por una de las obras que se expone en esta antológica, un retrato de la figura de Alejandro Cabrera, (Alejandro el periodista) que fue uno de los personajes célebres en Bilbao y que le sirvió de modelo para numerosas obras.

En otra de las salas, bajo el título Puertos, se muestran ocho cuadros de la visión de García Ergüin sobre Bermeo y la ría de Bilbao.

En Espacios, se recogen los óleos más representativos de la evolución del artista, donde hay un obsesivo proceso de investigación sobre procedimientos, soportes y materiales, con excelentes resultados plásticos.

También se pueden ver sus cuadros realizados sobre Lanzarote, sus cielos y playas... La mirada del artista se ha fijado también en la fiesta, el mundo taurino, la tauromaquia y en la ópera. En la muestra se pueden ver la Suite Ópera Carmen, de la que hizo la escenografía para el Arriaga.

Enmarcadas en la exposición, se realizarán además cuatro conferencias dirigidas a rendir homenaje al pintor bilbaino y tres visitas guiadas por el mismo Iñaki García Ergüin.

Acompañado de Asier Madarieta, director-gerente de Bizkaikoa, y del comisario de la muestra, el galerista Juan Manuel Lumbreras, García Ergüin dejaba caer ayer un deseo entre el público que le acompañó en este emotivo acto: “Espero que dentro de diez años vuelva a hacer otra antológica”.