Tres alaridos. Tres gritos. Tres bramidos. Tres ecos. Tres poses. Tres festejos. Tres celebraciones. Tres victorias. Tres clásicas. Milán-San Remo. Amstel Gold Race. Flecha Valona. Tres fechas. 21 de marzo. 19 de abril. 22 de abril. Tres fenómenos. Tres nombres.

Tadej Pogacar. Remco Evenepoel. Paul Seixas. Un trío asombroso que confluye el domingo para tasar su jerarquía en la Lieja-Bastoña-Lieja con más impacto mediático de los últimos años. Compiten los tres en La Decana, el gran cierre del tríptico de las Ardenas, el Monumento que remata la primavera de las grandes clásicas.

Il Lombardia, en octubre, completará el círculo virtuoso de los Monumentos. Eso será en otoño, cuando baje la temperatura de una primavera ardiente en el extravagante ciclismo que lanza llamaradas en todas las direcciones, sobrante de energía. 

En la cúspide se concentran Tadej Pogacar, tres Liejas, las de 2021, 2024 y 2025 en su vitrina; Remco Evenepoel, vencedor en 2022 y 2023, y Paul Seixas, el francés de 19 años que asombra tras derribar la puerta del éxito. Se paseó en su conquista de la Flecha Valona. Se espera un choque de estrellas desmedidas en La Decana, 259,5 kilómetros de recorrido y 11 cotas. 

Pogacar competirá después de alejar la maldición de la Milán-San Remo. El esloveno, además, venció el Tour de Flandes con una de sus enormes exhibiciones y la Strade Bianche bajo el mismo patrón. Solo Van Aert pudo con él en la París-Roubaix.

Evenepoel celebra el triunfo en la Amstel Gold Race. Efe

El bicampeón del Mundo es el favorito para la Lieja-Bastoña-Lieja. Cerca del esloveno se presupone a Remco Evenepoel, otro meteorito. El belga, que se desquitó en la Amstel Gold Race, quiere certificar su pujanza en una carrera que ha conquistado dos veces. El único ciclista que se ha interpuesto a Pogacar en la clásica belga. Entre ambos se han repartido las últimas cinco ediciones.

Irrumpe con fiereza e inusitado empuje Paul Seixas, un principiante que ya es luminaria. Atómica su puesta en escena. Segundo en la Strade Bianche tras Pogacar, el que más resistió al esloveno, se doctoró con una aplastante victoria en la Itzulia (tres etapas y la general) antes de elevarse al cielo en la Flecha Valona, apabullante su control y dominio en el Muro de Huy, donde fijó un mejor registro que Pogacar. 

Paul Seixas festeja su conquista de la Flecha Valona. Europa Press

Novedades del recorrido

Los tres, repletos de confianza después de un gran comienzo de curso, se funden en una Lieja-Bastoña-Lieja que presentará un desenlace novedoso. La organización ha intervenido y reforzado el tramo previo a las ascensiones históricas con la incorporación de dos nuevas cotas.

El trazado incluirá el perfil de Col du Maquisard y la Côte de Desnié, encadenados entre el Col du Rosier y La Redoute, el que muchos fijan clave de la carrera.

Tras ellos, el trazado mantendrá su dureza tradicional con el paso por la Côte des Forges y la definitiva ascensión a Roche-aux-Faucons, última dificultad, situada a 13 kilómetros de la línea de meta. Allí se espera la aparición de una criatura mitológica. Nacida de un monstruo de tres cabezas.