Paul Seixas, cuestión de Estado
La gran estrella emergente del ciclismo, que concluye contrato con el Decathlon en 2027, con el que negocia una ampliación millonaria, es deseado por el UAE, que sueña con unirlo a Tadej Pogacar
Paul Seixas es una cuestión de Estado para Francia. Es lo que se percibe alrededor del que se supone será uno de los grandes astros del ciclismo. Sin campeón del Tour desde Bernard Hinault, cuatro décadas de frustraciones acumuladas y los proyectos de Jalabert, Virenque, Bardet, Pinot o Péraud sepultados por la presión y la imposibilidad de escalar a la cúspide de la Grande Boucle, emerge la figura imponente de Paul Seixas.
Insultantemente joven, apenas 19 años, el francés, que arrasó en las dos primera etapas de la Itzulia con una actuación estridente e hiperbólica, es el objeto de deseo de todos los equipos que puedan ofrecer un contrato estrafalario al galo.
Diversas fuentes cifran que Seixas exige un salario anual entre 5 y 7 millones de euros para continuar en el Decathlon, su actual formación, cuyo vínculo finaliza el año que viene.
El mánager del ciclista, según comentó Markel Irizar, enrolado en la estructura del Lidl, a los micrófonos de ETB, visitará la Itzulia para visitar al ciclista, la gran luminaria del Decathlon.
La marcar es la propietaria del equipo. La firma es, a su vez, parte del holding de empresas que dispone una de las fortunas más acaudaladas de Francia, la familia Mulliez, dueña de gigantes como Decathlon, Leroy Merlin, Alcampo o Norauto, que acumula 30.000 millones.
La cifra que persigue Seixas es astronómica. Ningún ciclista a su edad ha recibido ese montante económico. El ciclismo es un deporte de hechos consumados y los contratos más jugosos respondían a un palmarés lustroso, no a la supuesta proyección de un ciclista.
La entrada de ingentes cantidades de dinero, obscenas en algunos casos, posibilitan un escenario diferente y poco edificante para la mayoría, aunque tremendamente ventajoso para el individuo.
El representante del joven prodigio, Joona Laukka, tasa en esa cuantía al ciclista, que si bien dispone de todo el potencial, los ciclistas son ahora un compendio de datos, de vatios/kilo, de VOX2 máximo, de capacidad de entrenamiento de la zona 2 y otras variables, apenas ha logrado triunfos en el profesionalismo.
Sucede que la capacidad mostrada en la Strade Bianche, donde fue segundo, siendo el último de los rivales que dejó atrás Pogacar después de dos ataques profundos, enmarcan el gigantesco potencial del galo, que cuenta dos exhibiciones en la Itzulia.
El sueño del UAE
En el UAE sueñan con unir el destino de Pogacar y Seixas. Lo afirmó Mauro Gianetti, el máximo responsable de la estructura árabe, donde el dinero nunca es problema. Los petrodólares riegan al mejor equipo del mundo, una pléyade de estrellas.
Seixas se situaría como el segundo ciclista mejor pagado del planeta si logra el contrato que desea. Solo el salario de Pogacar, que fijado alrededor de los 10 millones, y tal vez el de Remco Evenepoel, tasado en 6 millones, estaría por encima. La cotización de Seixas sube a cada exhibición.
Gianetti comentó en el podcast CyclingActu que “juntar a Pogacar y Seixas sería un sueño. Es extraordinario ver a un ciclista con un talento tan claro como Paul Seixas. Lo que ha hecho en este inicio de temporada es algo realmente excepcional. Y no sólo impresiona por su nivel físico, sino también por el carácter que muestra en las carreras, es algo especial. Es otro ciclista que puede traer espectáculo al ciclismo y, para el ciclismo francés, es algo extraordinario”.
El hecho de que Seixas sea extraordinario para el ciclismo francés, complica la operación para el UAE, que por si acaso agasaja a Nino Seixas, el hermano pequeño de Seixas. Nino ha entrenado con el equipo árabe.
“A la edad de Nino, la prioridad deberían ser los estudios, preferimos que sigan cerca de sus familias y continúen su educación”, expuso Gianetti. El efecto arrastre que pueda provocar tener a su hermano al lado en el futuro no es una baza menor.
De cualquier manera, Seixas se ha convertido en el diamante más brillante y el gran tesoro que lleva buscando afanosamente Francia, escarbando durante cuatro décadas en el desierto, para recuperar la gloria perdida en el Tour.
La posibilidad de que pueda reinar en los Campos Elíseos de París un joven y descarado francés es una cuestión de Estado para Francia. La tentación Seixas.
