HAY actitudes que me resultan incomprensibles. Me refiero a las que tuvieron en la etapa de ayer algunos de los equipos que todavía no saben lo que es ganar una etapa en esta Vuelta. Son muchos y entre ellos está Euskaltel-Euskadi, del que no entiendo cómo teniendo a sus nueve ciclistas en carrera no haya intentado en ningún momento meterse en una escapada de diez o quince corredores y jugarse el triunfo de etapa en un sprint reducido. Muy probablemente todos esos equipos se marchen de la Vuelta sin saborear un triunfo, porque la etapa de hoy, con final en la Bola del Mundo, creo que será una cita reservada para los tres hombres que pelean por el triunfo final: Alberto Contador, Alejandro Valverde y Purito Rodríguez.

Y si hay que sacar conclusiones de la etapa de ayer, lo que nos mostró el final de La Lastrilla es que el líder del Movistar se encuentra en un excelente estado de forma. Le arañó segundos a Contador y hoy tratará de conseguir lo imposible: desbancar al de Pinto de lo más alto del podio. Equipo tiene para buscar una sorpresa que, a priori, se presenta como descabellada. Y ahí han de jugar un importante papel sus compañeros Beñat Intxausti y el colombiano Quintana. Además, aunque esto ya es más difícil porque defienden intereses opuestos, también Movistar también podría buscar una alianza con el Katusha de Purito Rodríguez.

Euskaltel podría intentarlo en su última opción con Gorka Verdugo, pero ya he dicho que lo van a tener difícil porque me da la impresión de que ni Contador, ni Valverde, ni Purito están dispuestos a ceder una victoria al resto del pelotón. Y tienen muchos quilates para lograrlo.