DE vuelta en el ciclismoaficionado como directordel Bidelan-Kirolgi,Jon Odriozola (Oñati,26-XII-1970) tiene entre sus manosun proyecto a corto plazo para convertiral equipo en profesional:“Una idea propia y que me hacemucha ilusión”. La intención delexciclista, para la que pretendeinvolucrar “al máximo número depersonas posible”, debería llevarsea cabo en un plazo que no podríaprolongarse más de dos años en eltiempo. De lo contrario, el guipuzcoanose plantearía su continuidaden el pelotón aficionado, ya que taly como reconoce, es algo que hacepara él y “no para el resto de lagente”, por lo que si no se produce,no podría continuar “aportandomás tiempo”.

Aunque hay gente que se muestracontraria a la creación de unnuevo conjunto profesional enEuskadi por pensar que podría iren contra de los intereses delEuskaltel, Odriozola no comparte“para nada” ese pensamiento.“Bajo ningún concepto mi intenciónes perjudicar al equipo naranja,sino todo lo contrario. Estuvemuy a gusto cuando estuve trabajandoallí”.

Y es que la intención del oñatiarraes otra, más localizada en laprovincia de Gipuzkoa. Para ello,el excorredor del Banesto pretendeimplicar a distintas empresas einstituciones, entre ellas a la RealSociedad: “He mantenido conversacionescon distintas personas einstituciones tanto públicas comoprivadas y, aunque las cosas pareceque van por buen camino, todavíano hay nada cerrado”.

Entre los nombres que barajaJon Odriozola para formar partede su proyecto, dos son los que suenancon mucha fuerza: IñakiMurua y Abraham Olano. El primero,exdirector del Bidelan Kirolgi,y el que fuera corredor de laONCE son para el oñatiarra “dospersonas muy implicadas y muynecesarias para un proyecto comoel que estamos intentando llevar abuen puerto”.

UN CAMINO A LA INVERSA Al contrariode lo que sucede en muchoscasos, el camino de Jon Odriozolaha seguido un rumbo distinto,opuesto al habitual, ya que deestar en el máximo nivel “y en unequipo de tu tierra” -fue directordel Euskaltel-Euskadi-, ahora habajado un escalón para regresar ala máxima categoría con una ideapropia. “Soy optimista de cara a loque pueda pasar en el futuro y,aunque acabo de llegar y haymucho trabajo por hacer, estamosa la espera de que llegue un patrocinadorcon ideas de expandirse”,señala el oñatiarra.

Uno de los aspectos que más ánimohan dado a Odriozola para continuarcon su proyecto deportivoha sido vivir in situ el gran seguimientoque tiene el ciclismo aficionadoen Euskadi. “Después deun tiempo sin tener muchas noticiassobre el pelotón amateur, esuna gozada ver la afición y lapasión que hay”, comenta orgullosoel director del Bidelan.Otra de las satisfacciones deloñatiarra es el nivel de las carrerasaficionadas, y es que tal y comoreconoce, “no hay mucha diferenciaentra carreras como las de Gorlao Valenciaga y otras que hanquedado fuera del ProTour”.

CAMBIOS EN LA BASE Con un equipohecho del año pasado -que esteaño marcha como líder en las principalescarreras-, el oñatiarra seha dado cuenta de que los principalescambios para mejorar elciclismo aficionado deben darsedesde la base, por ello, la intenciónde Jon Odriozola es crear un equipoprofesional con “una buenabase de cantera”.

Ahora, a la espera de conseguirel apoyo de un patrocinadorimportante que pueda hacer realidadel proyecto del director guipuzcoano, este no cesará en suempeño por hacer realidad su sueñode tener un equipo con su personalidaden profesionales. Porello, las ganas de trabajo no faltaránen Odriozola, que persigue susueño, su proyecto con la ilusiónpor bandera