Hay ocasiones en las que los animales pueden causar, sin ser conscientes de ello, auténticas desgracias a su alrededor. Precisamente esto es lo que ha ocurrido en Inglaterra esta misma semana, en una carrera de caballos en el hipódromo de Redcar, situado al norte del país, en el que un equino propinó una brutal coz a una trabajadora del equipo del entrenador Richard Fahey.

Una patada espeluznante

Las imágenes en la retransmisión muestran al caballo, llamado ‘Kameko Fever’, aparentemente tranquilo mientras camina con el resto de los participantes. No obstante, en cuestión de unos segundos, todo cambia repentinamente.

El equino cargó el peso sobre sus patas delanteras y propinó una brutal coz con las traseras que alcanzó de lleno a una trabajadora de su equipo. Tal fue el impacto, que la hizo salir despedida varios metros, cayendo al suelo ante la horrorizada mirada de los presentes.

Después del incidente, la señal televisiva se cortó y se colocaron paneles en torno a la zona, al mismo tiempo que los servicios médicos acudían a socorrer a la víctima, que fue atendida y luego trasladada en ambulancia al hospital más cercano.

El estado de la afectada

La herida es Chloe Briody, una mujer de 25 años que trabaja como jefa de cuadra, que tiene como función acompañar, cuidar y supervisar a los caballos en los desplazamientos y competiciones oficiales.

En este caso, se encontraba revisando a ‘Kameko fever’, de tres años, comprobando que llevaba perfectamente colocados los estribos y el resto de complementos antes de dar inicio a la carrera.

Según confirmaron medios locales, el suceso fue menos grave de lo esperado y Briody había sufrido contusiones y hematomas. Asimismo, el entrenador Richard Fahey mandó un mensaje de tranquilidad, explicando que se encuentra bien y que la recuperación avanza favorablemente.

Imagen de una carrera de caballos del 'Grand National'. EP

La reacción del hipódromo

Por otro lado, desde el hipódromo de Redcar, en Inglaterra enviaron un comunicado de apoyo a Chloe Briody, tanto para apoyar su recuperación como para agradecer la actuación de los equipo médicos que se encargaron de ayudar a la trabajadora.

A pesar de que el incidente no ha ido a mayores, ha mostrado una clara escena de lo delicado que puede llegar a ser el hecho de trabajar en un entorno en el que los caballos de carreras son los protagonistas, con todo lo que ello supone.

En lo que a ‘Kameko Fever’ se refiere, cabe mencionar que no sufrió ningún daño y que acabó participando en la carrera prevista. En esta prueba, finalizó en la posición número 11 de 13 competidores.