Fe y tradición en las Jornadas de Patrimonio de Orozko

Este año presentarán a Sor Magdalena, la que fuera vecina del caserío Angelua

29.09.2020 | 01:05
El exterior del convento de Ibarra será visitado en dos de los recorridos programados.

Orozko participa una vez más en las Jornadas de Patrimonio Europeo, una cita de divulgación cultural que en esta edición pone el foco en el papel fundamental que ha jugado y juega la educación para que las personas adquieran conocimientos y desarrollen actitudes de respeto y sensibilidad hacia los bienes materiales e inmateriales de la sociedad.

Con esta temática como pauta de las actividades programadas, Orozko propone para este sábado un recorrido a pie guiado por Juanjo Hidalgo bajo el epígrafe Del caserío a la iglesia: educar en la fe y la tradición. Será a las 10.00 horas y los asistentes conocerán la vida y figura de la orozkoarra Magdalena, nacida en 1629 en el caserío Angelua, en la feligresía de Zaloa. Le esperaba una vida predecible, es decir, trabajo en casa, educación en la fe cristiana y recibir la rígida tradición familiar, pero Magdalena desde su juventud decidió ir más allá de lo que el destino había dispuesto para ella. Todo empezó a cambiar cuando, antes de cumplir los 15 años, entró al convento de Jesús María de Ibarra, por entonces aún un Beaterio de Religiosas Mercedarias, y con 38 ya se convirtió su Comendadora. Poco después, en 1676, fue llamada para instalarse en el recién fundado Convento de San Fernando de Madrid.

Dejó atrás a su familia y a las 30 monjas del convento y en su nuevo destino pasó tres décadas, enfermó en varias ocasiones y, sobre todo, padeció afecciones óseas y de columna vertebral. Allí murió el 22 de noviembre de 1706, a la edad de 77 años, y fue enterrada en el cementerio conventual de Madrid.

Creencias y oficios

Bajo el enigmático titulo de Las ánimas de Ibarra, Félix Mugurutza dirigirá el sábado 24 de octubre un corto recorrido nocturno (de 18.00 a 20.00 horas) entre dos templos religiosos para rememorar una educación infantil basada en creencias populares locales sobre los vivos y los difuntos. Y es que era costumbre entre los muchachos de Orozko acudir cada Semana Santa a la iglesia de San Bartolomé y las niñas al convento de Ibarra para cuidar las almas que vagaban entre los templos y el cementerio.

La última propuesta en Orozko tendrá lugar a las 11.00 horas del sábado 31, de nuevo de la mano de Mugurutza. En este caso, será un recorrido por las principales calles, casas y monumentos del barrio de Zubiaur para hacer un repaso exhaustivo a cada uno de los oficios que se desempeñaron en la localidad hace casi 200 años, entre otros, militares, escribas, ferrones, zapateros y maestros.