La voz del Padre Cirilo en Orduña

Zohartze Tellería difunde a través de una exposición su labor social en Guatemala

La orduñarra pasó un mes de voluntaria en la guardería que impulsó el carmelita de Aloria

09.02.2020 | 04:58
Zohartze Tellería, en el centro, con el Padre Carmelita Cirilo Santamaría y su sobrina Nekane.Foto: Orduñako Udala

Zohartze Tellería difunde a través de una exposición su labor social en Guatemala

Orduña - Difundir y dar a conocer la importante labor solidaria y de ayuda a los más desfavorecidos que, desde hace años, desarrolla el Padre Carmelita Cirilo Santamaría, natural de la Junta Administrativa Aloria de Amurrio, desde el Centro Social Padre Navarro en la Ciudad de Guatemala. Es el objetivo que se marcó la orduñarra Zohartze Tellería hace casi dos años, al regresar de una experiencia de voluntariado en la guardería Nuevo Amanecer vinculada a la organización y ayudar también en el comedor social. "Yo me enteré de ese proyecto por casualidad. En 2017 terminé una etapa laboral de 11 años en el sector de las aseguradoras. Siempre había tenido el gusanillo de realizar un voluntariado y pensé que ese era el momento. Empecé a buscar información en Internet y un día del mes de julio, de manera inocente, comenté mis intenciones a una chica de Amurrio que conocía. Era Nekane Santamaría, sobrina de Cirilo", explica.

La joven amurrioarra explicó a Zohartze el importante trabajo que realizaba su tío con niños, preadolescentes y mujeres que viven en un entorno de exclusión y con escasos recursos. "Me dijo que ella iba a ir en noviembre y me animó a acompañarla. A mí me pareció una gran oportunidad. ¡Era lo que estaba buscando! Nekane lo consultó con Cirilo y no puso ningún inconveniente. Así que, nos fuimos las dos".

Su misión fue la de apoyar a las profesoras de la guardería que diariamente atiende, durante ocho horas, a menores de uno y dos añitos mientras sus madres están en sus trabajos, normalmente puestos no cualificados de empresas manufactureras o limpieza en las que apenas ganan de 2 a 3 euros al día. Zohartze y Nekane nunca olvidarán el primer contacto con esos niños. "Les habían explicado que íbamos a ir pero no nos conocían de nada. Yo soy muy extrovertida pero el recibimiento que nos dieron me dejó sin palabras. En cuanto entramos a la guardería, vinieron hacia nosotras a abrazarnos y a darnos besos. Fue emocionante".

El Centro Social Padre Navarro es un espacio que cubre las necesidades básicas de los menores más desfavorecidos. La guardería que impulsó Cirilo Santamaría abre de 8.00 a 16.00 horas, el comedor social atiende a unos 200 niños y niñas de hasta 12 años y también cuentan con una clínica social no lucrativa con servicios de medicina general, odontología, radiología y laboratorio. "El ambiente es muy bonito. Allí están muy bien cuidados. Están a salvo y disfrutas con sus risas. Pero, poco a poco, fuimos también conociendo su realidad. Detrás de cada uno de los menores hay historias aterradoras, unos dramas que te llegan al alma y que te hacen también consciente de la situación que viven allí las mujeres".

Exposición de fotos Al terminar el mes de voluntariado -que en el caso de Nekane se alargó hasta enero-, Zohartze le dejó un mensaje a Cirilo. "Le dije que me sorprendía mucho que en Orduña y la comarca no se conociera su labor. Y me comprometí a difundir este proyecto. Era lo mínimo que podía hacer", declara. En este tiempo, la orduñarra ya ha contado su experiencia en varios medios de comunicación local, pero ahora va a dar un paso más con la exposición de fotos que se podrá ver del 14 al 28 de junio en la Alhondiga de Orduña. "No son de una gran calidad pero muestran el trabajo que realiza Cirilo Santamaría en el Centro Social Padre Navarro. Para ello, cada imagen irá acompañada de un pequeño texto explicativo", precisa. La inauguración será el viernes 14, a las 19.00 horas, contará también con la presencia de Nekane "y emitiremos un pequeño vídeo en el que Cirilo cuenta en primera persona lo que hace allí", avanza.

El principal objetivo es dar a conocer el proyecto pero, de manera paralela, Zohartze pondrá también en marcha una recaudación de fondos en favor de la causa solidaria. "Mantener los servicios que se prestan a los niños cuesta de 2.500 a 3.000 euros al mes que se sufragan con las aportaciones de la gente de un barrio de clase media-baja pero que está volcada con el proyecto". La venta de boletos para una rifa, la colocación de huchas en establecimientos comerciales o las recolectas que realice la parroquia de Orduña o los pueblos de Arrastaria en sus fiestas servirán para aportar desde aquí una siempre bienvenida ayuda.

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