Un chaleco identifica a las alimentadoras de gatos de Barakaldo

76 personas voluntarias autorizadas por el Ayuntamiento cuidan y controlan a las colonias felinas de la localidad

26.02.2021 | 00:53
Una de las voluntarias, con su chaleco identificativo.

Las personas encargadas de alimentar a los gatos silvestres de Barakaldo contarán con un chaleco identificativo otorgado por el Ayuntamiento. El objetivo es que puedan ser identificados de forma sencilla ante todos los vecinos y vecinas facilitándoles así su labor. "Los gatos callejeros forman parte de nuestro paisaje urbano. Estamos acostumbrados a convivir con ellos. Históricamente han sido los propios vecinos y vecinas quienes cuidaban de estas colonias pero la necesidad de cuidar su alimentación y evitar una sobrepoblación felina ha obligado a actuar de una manera organizada", explica Alba Delgado, concejala de Desarrollo Sostenible y Medio Natural, que presentó la iniciativa junta a representantes de la asociación animalista Lagunak, cuyos voluntarios se encargan de alimentar a los felinos.

En Barakaldo a día de hoy 76 personas están autorizadas por el Ayuntamiento para alimentar a las colonias de gatos existentes en la ciudad. Un Decreto les faculta para realizar esta labor, lo que les aporta seguridad jurídica, ya que la Ordenanza de Limpieza Viaria prohibe ensuciar las calles y, por tanto, dar de comer a los animales. Aquellas personas que no están incluidas en esa relación oficial, no pueden alimentar a los felinos en Barakaldo.

Los alimentadores poseen también un carné que les acredita como personas autorizadas para dar de comer a los gatos. Pero con el chaleco, convenientemente serigrafiado, van a poder ser identificables sin necesidad de enseñar ningún documento. "En ocasiones hay personas que les llaman la atención, por ejemplo por estar en la calle a horas intempestivas. Con esta indumentaria queremos evitar también este tipo de conductas", explica Delgado.

Lagunak no solo se ocupa de la alimentación de los gastos, sino también del método CES (Captura, Esterilización y Suelta), que ha demostrado ser eficaz a la hora de controlar de una forma ética el crecimiento de la población felina. Y es que el control de la natalidad, gracias a la esterilización, estabiliza el tamaño de la colonia. Se quedan los gatos que ya viven en ella pero sin la posibilidad de reproducirse. Por ello, Delgado anima a aquellas comunidades de vecinos que ya se encargan de alimentar a las colonias en sus patios interiores a que se pongan en contacto con Lagunak para incluir a su colonia dentro del método CES, así como a los dueños de gatos caseros a que los esterilicen.