Frenazo al sueño empresarial

16.09.2020 | 01:14
La furgoneta había visitado ferias o bodas desde marzo de 2019.

La pandemia impacta en el 'food truck' ganador del concurso de proyectos

Todo marchaba sobre ruedas, nunca mejor dicho. La temporada alta prometía, con varias bodas cerradas y el deseo de participar en el Harley Eguna de su Sodupe natal en octubre. Pero la pesadilla del coronavirus ha atropellado los planes de Aroa Lavín al volante de A bocados, el food truck vencedor del último certamen de proyectos empresariales de Enkarterri en categoría joven, que había arrancado de forma prometedora en 2019. Mientras la furgoneta permanece aparcada en Trespaderne, Burgos, donde sus padres tienen un restaurante, ella aprovecha este parón para formarse en gestión de eventos.

La experiencia familiar en hostelería le abrió los ojos sobre el potencial del vehículo que sirve comida en eventos. "Compré el mío de segunda mano, con la gran suerte de que había sido una hamburguesería, así que venía todo instalado", recuerda. Cuando acudió al behargintza comarcal en busca de información para poner en marcha el negocio "me apunté a un curso de formación en el que aprendí marketing y contabilidad me hablaron del certamen de proyectos, me inscribí y gané" meses después de conducir por primera vez el food truck.

Hasta Trujillo

En el casi un año transcurrido hasta la pandemia, su naciente empresa había conducido a Aroa "hasta Trujillo, Extremadura, donde dimos comida a más de 2.000 personas participantes en un festival de música techno cuyos organizadores me habían encontrado por Internet". En las bodas "normalmente nos contratan para la recena con un menú de pintxos", para llenar el estómago ya en plena efervescencia de la fiesta.

De cara a 2020 "teníamos previsto acudir a dos eventos en Cantabria; desde marzo todo se ha ido derrumbando como piezas de dominó". Antes de la pandemia "hicimos un bautizo y una fiesta de 50 cumpleaños" y otra fiesta quieren para celebrar por todo lo alto la vuelta de la vida tal y como la conocíamos cuando haya pasado la pesadilla del covid-19.