Socorrista en las piscinas de Durango

Mikel Igartua: "La respuesta del público ante las medidas tomadas ha sido correcta"

05.08.2020 | 00:14
Mikel Igartua.

A sus 38 años, el socorrista Mikel Igartua lleva más de una década trabajando y velando por la seguridad de los usuarios de las piscinas de Durango

Debido a la actual situación sanitaria, el elorriarra Mikel Igartua, junto al resto del equipo de socorristas de las piscinas municipales, se encarga este año de que los bañistas cumplan la normativa establecida en las instalaciones durangarras para combatir el covid-19. Con preferencia para los abonados, desde la semana pasada los usuarios interesados también pueden adquirir la entrada de día. Del resto de medidas tomadas este verano destaca un aforo limitado a 1.000 personas y los dos turnos establecidos; por la mañana, de 9.00 a 14.30 horas, y por la tarde, de 15.30 a 21.00 horas. En ese lapso intermedio de una hora se cierran las piscinas para realizar las labores de desinfección. Otra de las medidas impuestas para garantizar que estos espacios son seguros se refiere a la responsabilidad de los usuarios de las piscinas de que al situarse en la zona de jardín deben tener en cuenta que hay que mantener una distancia de dos metros con el resto de personas.

Con una amplia experiencia en otras piscinas municipales de Durangaldea, como las de Abadiño, Elorrio o Atxondo, entre otras, el socorrista Mikel Igartua asegura estar agradecido de que los usuarios de las instalaciones de Durango, "en general, son prudentes".

De las medidas tomadas para garantizar la seguridad de los bañistas, ¿cuáles destacaría?

—Se han indicado entradas y salidas diferenciadas para evitar el cruce entre usuarios al entrar y salir a las piscinas. También hay dos horarios, por la mañana y por la tarde. Por otro lado, se han creado diferentes parcelas en la zona de hierba y pasillos para acceder y salir de las zonas.

¿Qué aceptación percibe por parte de los usuarios?

—En general, la aceptación está siendo buena desde la apertura de las piscinas el pasado 15 de junio. En este mes y medio que llevamos abiertos, la respuesta del público ante las medidas que se han tomado ha sido correcta.

¿Son prudentes los usuarios de Durango?

—En general se puede decir que sí.

¿La gente es consciente de que el coronavirus continúa aún entre nosotros?

—Pienso que los jóvenes no tanto; los adultos sí que son más conscientes de ello.

¿Cómo han acogido los usuarios la obligación de tener que reservar previamente plaza antes de acudir a la piscina?

—Bien. Además, hasta el 30 de julio la entrada estaba permitida únicamente a socios y usuarios que se habían sacado el bono de verano. Fue entonces cuando se estableció la posibilidad de comprar entrada de día y la medida ha sido muy bien recibida.

Con el aforo máximo casi completo, algún día tuvieron que organizar turnos para el baño. ¿Han descartado esta posibilidad o volverán a emplearla si fuera necesario?

—Fueron turnos de quince minutos y se volverán a emplear si fuera necesario.

¿Ha cambiado la forma de actuar del bañista con el covid-19?

—No hemos notado ningún cambio en la forma de bañarse.

¿Es un verano distinto a otros?

—El trabajo y las labores del socorrista siguen siendo las de siempre, pero con el añadido de que este año también tenemos que estar pendientes de que se cumplan las medidas de seguridad, higiene y desinfección.

¿Cómo lleva el hecho de tener que trabajar siempre con la mascarilla puesta?

—La verdad que cuando hace calor se hace un poco complicado, pero es nuestra obligación. Nosotros también tenemos que dar ejemplo a la ciudadanía y respetar siempre las normas establecidas.

¿Cuáles son sus tareas principales en el día a día?

—Velar por la seguridad de los usuarios, hacer cumplir la normativa existente, controlar el aforo en la zona de baño, tener el equipo de botiquín preparado y en óptimas condiciones. En este sentido, es necesario para realizar curas y actuaciones necesarias.

¿Cuáles están siendo las incidencias más frecuentes hasta el momento?

—Alguna herida por caídas.

¿Han tenido algún susto durante estos meses?

—Afortunadamente, no.

¿Qué debe saber el perfecto socorrista?

—Prevenir.

¿Qué le impulsó a convertirse en socorrista?

—Una alternativa de empleo.

Si tuviera que definir la labor del socorrista en cuatro palabras, ¿cuáles serían?

—Prevenir, socorrer, trato correcto con los usuarios y usuarias, y profesionalidad.

¿Lo mejor de su trabajo?

—Que no haya incidentes o accidentes quiere decir que las labores del socorrista se han realizado correctamente.

¿Y lo peor?

—Encontrarse con usuarios que incumplen la normativa y no entienden que las medidas adoptadas son por su seguridad.

¿Cuál sería su mejor consejo para un bañista que decide acudir este verano a las piscinas de Durango?

—Que sea responsable y cumpla las medidas.

"Lo peor es encontrarse con usuarios que incumplen la normativa y no entienden que las medidas adoptadas son por su seguridad"

"La verdad es que cuando hace calor se hace un poco complicado, pero es nuestra obligación usar la mascarilla; tenemos que dar ejemplo"