Javier Larena: club taurino de bilbao

“Hay un estigma contra la afición taurina pero no hemos cometido delito alguno”

Tras diez años de ausencia, el Festival del Club Taurino regresó hace tres. Javier Larena, su presidente, repasa la actualidad a un semana vista de su 66ª edición

09.02.2020 | 16:28
Javier Larea. Fotografía de Borja Guerrero

Tras diez años de ausencia, el Festival del Club Taurino regresó hace tres.

bilbao - Mirará al cielo ese día, por muchos que las estaciones atmosféricas incorporadas en los smartphones anuncien que no lloverá el próximo viernes, 4 de octubre. Mirará a la feria de Logroño este fin de semana, poniéndole velas a todo el santoral taurino, por ver que ninguna de las figuras con las que han diseñado un cartel de lujo -Ponce, Diego Urdiales, Cayetano, Juan Leal, Luis David y el esperado Pablo Aguado se presentan con seis novillos toros de todopoderosos hierros...- caigan malheridos. Javier Larena, presidente joven del Club Taurino de Bilbao, persevera en el empeño de rescatar el festival después de una década de ausencias. La carga de la caballería ligera de la temporada les ha llevado hasta octubre. ¿A cambio? Un cartel de ensueño.

Hablando del Festival del Taurino, ¿me regodeo en las hazañas del ayer, no sea que el mañana...?

-¡Hombre! De momento tiene un pasado fabuloso pero hay que mirar al futuro con ilusión. Ese es mi empeño: tenemos que ser optimistas y vender lo que uno siente.

Más sentimiento que entradas, entonces...

-En los dos últimos años hemos entregado a la Casa de Misericordia más de 86.000 euros.

¡Caramba! ¿Ahora resulta que se puede ganar dinero con...?

-El cien por cien de las figuras han aceptado no cobrar por venir al festival benéfico. Suena prepotente pero ha sido unánime. Y esa misma actitud permite poner entradas a precios, no sé, más asequibles.

¿Siente , por tanto y como parte de la afición, que las entradas de los toros son caras?

-Obedece al caché de los toros y las ganaderías.

¡El enemigo en casa! Echarán a los aficionados de la plaza...

-Uno de los grandes enemigos de la tauromaquia es esa, gente de dentro. Aficionados, prensa especializada, toreros, apoderados... En cada uno de esos campos hay gente que actúa mal. O de manera equivocada, si lo prefiere decir así.

Le lanzo un reto, señor abogado. Defienda la acusación de ¡culpable! ¡Culpable! ¡Culpable! que pesa sobre los toros

-A quien grita así le invitaría a que tratase de comprender, a que se implicase un poco. Al menos para que opine con más criterio. Porque mucha gente que rechaza los toros lo hace desde el desconocimiento.

¿Y si persevera en el 'no'?

-Le respetaré, cómo no. Igual que pido que me respeten a mí. Pero me gustaría que conociesen la liturgia.

¿No le respetan, señor aficionado?

-Hay un estigma contra la afición taurina pero no hemos cometido delito alguno. Te gritan ¡taurino! como si te gritasen ¡hijo de...!

No es la liturgia, es la sangre la que pesa, dicen algunos.

-La sangre es parte de esa liturgia. La muerte del toro se produce en unas circunstancias que lo engrandecen, más allá de la humillación que ven algunos.

Explíquemelo.

-Es una lucha de igual a igual. Para la inmensa mayoría de los aficionados el toro es el centro de todo.

Además de sangre, sobre la fiesta de los toros planea una sombra política.

-Es un absurdo mezclar la política con lo que no sea política. Esta idea debiera aplicarse no solo en los toros sino en cualquier otro tipo de espectáculo. La política debiera funcionar al margen. Lo contrario no tiene sentido alguno.Veamos: ¿Verle a Ponce gobernar durante 25 años seguidos no cansa? En los espectáculos de masa se vive de la renovación. De Zidane a Messi, de Michael Jordan a Lebron James, y así.

-Es cierto pero es difícil cambiarlo. Las figuras son las que mantienen el tirón en las taquillas. La afición pide caras nuevas pero luego va a la plaza cuando van ellos. Debieran, debiéramos, acudir con más frecuencia cuando se anuncian carteles de jóvenes promesas que despuntan.

¿Fue la tarde de Paco Ureña la más grande que ha visto usted?

-Sí. Estuvo memorable, llegó al éxtasis. Será difícil volver a ver una tarde así, en la que se conjuguen todos los astros. Hemos esperado años para ver algo así.

También se señala una falta de relevo generacional en los tendidos...

-He visto más juventud este año que otros. Y verá en el Festival cómo hay una corriente de juventud que empuja.

Dígaselo a la Casa Chopera, que les dará un alegrón... ¿Se lo ha llevado usted con la renovación de sus vínculos con Vista Alegre?

-Desde que estoy involucrado en la gestión del Club, lo único que puedo decir es que han sido impecables en sus acciones. A partir de ahora pondrán toda la carne en el asador.

¿Acaso no la ponían antes?

-No digo eso. Lo que digo es que las condiciones han cambiado y se encuentran con el juego del oficio y el beneficio.

Se han escuchado voces críticas a su gestión por parte de algunos aficionados.

-Nunca llueve a gusto de todos. Ya le dije que entre los propios aficionados nos ponemos palos en las ruedas.

¿No parece Vista Alegre un desierto más allá de las Corridas Generales?

-Las Corridas Generales no son deficitarias pero que la plaza no tenga otros usos no es de recibo. Hay que buscarle otra rentabilidad pero depender de un modelo único y estancado dificulta su comercialización.

Entonces...

-La reconversión de la zona que se anuncia es lógica para salir adelante. Vamos a esperar.

¿Si le digo 'Cocherito' hace una cruz con los dedos?

-Le diré que habla de mi club. Soy socio desde hace años. Tenemos que ir unidos, junto con otros agentes. Apoyan el festival como nosotros apoyamos sus actividades. Ese es el camino.

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