Encarnación Herrera Expresidenta de la asociación de comerciantes del casco viejo

“Creo en la asociación y he creído toda mi vida en ella porque ha hecho una labor importantísima”

Encarnación Herrera ha sido la única mujer que ha presidido la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo y se considera una auténtica ‘cascoviejera’

08.02.2020 | 02:38
Encarnación Herrera.

Bilbao - Presidió la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo tras las inundaciones de Bilbao. No le sorprende que ella haya sido la única mujer en presidir la asociación y ahora ve las Siete Calles "con mucha pena" porque asegura que los comercios representativos han desaparecido. Encarnación Herrera regentó su comercio, Modas Gay, un local donde vendía "ropa para señora" en el que trabajó durante treinta años.

¿Cómo recuerda su época de presidenta de la asociación?

-Fue una época bonita, pero lo que no sabe la gente es lo que el presidente sufre y batalla. Estuve dos años en la Junta Directiva y después otros dos como presidenta.

¿Es complicado ostentar el cargo en una asociación de un centro histórico como el de Bilbao?

-En el Casco Viejo, como en todos los centros históricos, existen problemas y los que estábamos en la asociación dábamos nuestra opinión. Al final siempre salimos adelante con la ayuda de todos, de los 300 asociados que éramos. La verdad es que todos me apoyaron siempre estupendamente.

¿Le llama la atención haber sido la única mujer presidenta de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo?

-No. Básicamente porque a estos cargos hay que dedicarles mucho esfuerzo y mucho cariño. Yo me considero una cascoviejera aunque no haya vivido aquí. Creo en la asociación y he creído toda mi vida en ella porque ha hecho una labor importantísima.

¿Cómo ve ahora el Casco Viejo?

-Con mucha pena.

¿Por qué? ¿El Casco Viejo de hoy en día ha cambiado mucho con respecto a cuando era presidenta?

-La razón es muy simple. Los comercios que antes eran representativos del Casco Viejo han desaparecido. Ahora hay comercios pequeños, pero diferentes a los que había antes, y hay mucha hostelería. Del comercio representativo de hace años ya no queda nada en el Casco Viejo. Solamente Olañeta y para de contar.

¿Cree que es importantes que los propios bilbainos sigan acercándose al comercio pequeño para adquirir un compromiso con ellos?

-Que se haga eso es importantísimo. Creo que hay que concienciar a la gente, al usuario, al comprador para que compre en las poblaciones, en los comercios de los barrios. Que no compre por Internet ni por grandes plataformas. Que compren en las tiendas que tengan alrededor de casa.

¿Existe diferencias visuales del Casco Viejo de hace años al de hoy en día?

-En la conversión está perfecto, pero el hecho de que el comercio representativo ya no esté, visualmente se nota. Sí que es cierto que el comercio pequeño lo tiene difícil para batallar con las grandes marcas. Yo, en mi caso, no tenía relevo generacional porque no tenía hijos. Y, precisamente eso para los comercios pequeños es importante.