Ondarroa ha puesto el foco en su estrategia de sostenibilidad y eficiencia energética en las instalaciones municipales. Con este propósito, el Consistorio acometerá este verano una ambiciosa intervención en el polideportivo municipal Zaldupe, un proyecto que cuenta con un presupuesto de algo más de 173.000 euros. Esta actuación se enmarca dentro de las secciones 2, 3 y 4 de la primera fase de mejoras del complejo, dando continuidad a los trabajos iniciados el año pasado, cuando se procedió a la climatización del gimnasio. El objetivo prioritario de las nuevas obras es reducir de forma drástica el elevado consumo energético de la infraestructura, incidiendo especialmente en el gasto de gas natural y electricidad.
La urgencia de la intervención se hace evidente al analizar las cifras actuales del recinto. Y es que a día de hoy, el polideportivo Zaldupe registra un consumo anual de 1.239.517 kWh entre gas natural y electricidad, lo que se traduce en un coste económico de 125.678,06 euros para las arcas locales y una emisión a la atmósfera de 335.780 kg de CO2. Para revertir esta situación, se implementará un sistema de aerotermia destinado al precalentamiento del Agua Caliente Sanitaria (ACS) mediante una bomba de calor que se ubicará en la cubierta. Asimismo, se renovarán por completo las tuberías de los circuitos primario y secundario de ACS utilizando acero inoxidable, una medida necesaria dado el mal estado actual de la red, que genera frecuentes averías y merma la calidad del servicio. Esta renovación garantizará el cumplimiento estricto de la normativa vigente sobre la legionela e incluirá la instalación de dos intercambiadores de calor en paralelo para asegurar el suministro incluso durante las labores de mantenimiento.
Además de las mejoras en el sistema hídrico, las obras contemplan el despliegue de una instalación de energía fotovoltaica compuesta por 80 placas solares, con una potencia nominal de 44 kWp, que permitirá verter el excedente energético a la red eléctrica cuando sea necesario. De cara al futuro, el Ayuntamiento ya planifica una segunda fase que abordará la deshumectación de la piscina, la ventilación de los vestuarios y la creación de un espacio específico para productos químicos. Para la ejecución de los trabajos de este verano, las instalaciones permanecerán cerradas durante el mes de agosto, un periodo elegido para minimizar las molestias a los usuarios.
Dicha iniciativa se suma a otras políticas de autoconsumo ya implantadas en el municipio, como la caldera de biomasa del Arrigorri Ostatua, el sistema de aerotermia del campo de fútbol de Zaldupe o la progresiva electrificación de la flota de vehículos de la brigada municipal.