Son adolescentes, o preadolescentes, con trastornos graves de conducta que han tenido que ser separados de sus familias biológicas y ahora viven en un centro de menores; por sus características, no es fácil encontrar una familia de acogida para ellos. La Diputación Foral de Bizkaia ha puesto en marcha una nueva modalidad de acogimiento para estos menores con necesidades especialmente complejas, para los que se buscan familias con formación específica.
Frente a su estancia en pisos o centros de menores, la institución foral apuesta claramente por el acogimiento familiar como una medida "especialmente beneficiosa" para niños y adolescentes que han tenido que ser separados de sus padres biológicos. "Les ofrece la oportunidad de crecer en un entorno familiar normalizado, comprender su historia de vida y avanzar hacia un futuro mejor", destacó ayer la portavoz foral, Leixuri Arrizabalaga. El sistema foral contempla distintas modalidades -de urgencia, temporal, permanente y especializado- para adaptarse a las necesidades de cada menor. Ahora se quiere dar un paso más en la diversificación y fortalecimiento de los recursos de protección a la infancia, al incorporar una respuesta específicamente diseñada para situaciones de mayor complejidad.
Bizkaia ya cuenta con un programa de acogimiento especializado, que se desarrolla con niños y niñas más pequeños, con necesidades especiales o discapacidades, y grupos de hermanos. El que se desarrolla ahora está pensado para casos de especial complejidad, que hasta ahora no se había desplegado en el territorio, como trastornos graves de conducta y de salud mental en adolescentes y preadolescentes. También está diseñado para menores con discapacidad, con problemas de adaptación u otras necesidades especiales que dificultan su integración familiar y social, o hacen inviable un acogimiento ordinario. Son niños y adolescentes que actualmente están atendidos en centros y pisos, pero para los que se quiere abrir la alternativa familiar. "La institución foral reafirma su voluntad de fortalecer un sistema de protección más cercano, más diverso y capaz de responder de forma adecuada a las necesidades de las niñas, niños y adolescentes en situación de desamparo", reiteró Arrizabalaga.
Formación específica
La diferencia es que ese entorno familiar debe tener la capacitación necesaria para responder a sus necesidades. Para ello, al menos uno de sus miembros debe contar con titulación en el ámbito sociosanitario y/o educativo, como psicología, trabajo social o educación social, entre otros. Además, la Diputación formará a estas personas en acogimiento familiar y en las dificultades propias de estos niños y adolescentes.
La intención es poner en marcha este programa con un mínimo de seis familias y poder ir ampliando ese grupo en la medida que se vaya desarrollando. Las personas interesadas pueden solicitar información en el teléfono 94 4470737, en el correo acogimientofamiliar@bizkaia.eus y en la página web del servicio.
Para ello, el Consejo de Gobierno foral aprobó ayer la firma de un convenio de colaboración a través del cual el servicio de Infancia contará con el asesoramiento técnico necesario para la puesta en marcha del programa y para la definición de las funciones que corresponderán a cada una de las partes durante todo el proceso. Con una aportación de 1,1 millones de euros, tendrá una duración inicial de dos años, hasta el 30 de junio de 2028.