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Infinity Clubbing, un colectivo que crece al ritmo del 'tech house'

Tras consolidar una comunidad propia en torno al 'tech house' y expandir sus eventos dentro y fuera de Bizkaia, la asociación prepara ahora la segunda edición de Olatu Fest, un festival gratuito al aire libre que regresará el próximo 4 de julio a Bermeo

Infinity Clubbing, un colectivo que crece al ritmo del 'tech house'Infinity Clubbing

El auditorio Seber Altube de Gernika-Lumo ha acogido una nueva cita de Infinity Clubbing, un colectivo dedicado a la promoción de la música tech house que en los últimos años ha ido ampliando su actividad dentro y fuera de Bizkaia. La actuación llega además a pocas semanas de la segunda edición de Olatu Fest, el festival "open air" que la organización celebrará el próximo 4 de julio en Bermeo y que se ha convertido en su proyecto más ambicioso hasta la fecha.

Infinity Clubbing nació en 2023 con la intención de abrir espacio al tech house en un momento en el que otros estilos de música electrónica concentraban buena parte de la atención del público. “Notamos que este género cada vez tenía menos presencia y había mástechno y hard techno, que es lo que ahora está de moda”, explica Iñigo Lezamiz, fundador, director artístico y responsable de contratación artística de la iniciativa. Ante esa situación, decidió poner en marcha una propuesta centrada en un género que conocía bien y alrededor del cual pretendía reunir a una comunidad propia.

Segundo aniversario de Infinity Clubbing en Plateruena Kafe Antzokia de Durango.

A sus 27 años, el gernikarra trabaja desde 2023 en Ibiza como encargado de promoción de uno de los equipos de la discoteca Amnesia, además de ejercer como manager de los artistas Gobaxx, referente del tech house en Euskadi, y Radhez. La idea de crear Infinity Clubbing, sin embargo, venía de mucho antes. “Mientras estudiaba eventos ya tenía en mente crear algún día algo propio, algún evento o festival”, recuerda.

Su llegada a la isla terminó de darle el impulso necesario. “Al entrar en Amnesia tuve la oportunidad de hacer contactos y conocer a personas que podían ayudarme a sacar el proyecto adelante”, explica. Aquella experiencia le permitió acceder a una red de artistas y profesionales que más tarde resultaría fundamental para el crecimiento de la marca.

Una comunidad en crecimiento

Los primeros pasos fueron modestos. El primer evento del colectivo se celebró en la Sala RAW de Barakaldo ante un público de entre 150 y 200 personas, una cifra que sirvió para tantear el terreno. Hoy en día, la realidad es muy distinta: sus sesiones en espacios como los Kafe Antzokiscongregan habitualmente entre 400 y 500 asistentes. El crecimiento ha sido tal que, desde finales de 2024, la propuesta ha pasado a estar gestionada por un equipo integrado por cinco socios, un paso que además supuso la creación de la asociación cultural que hoy impulsa Infinity Clubbing. "Los eventos son cada vez más grandes, la cosa se ha puesto seria y hacía falta un equipo detrás para profesionalizar la marca", explica Lezamiz.

La evolución no se ha limitado al número de asistentes, sino que también ha venido acompañada de una importante mejora técnica. El gernikarra asegura que durante el último año han dado “un salto muy grande en producción”, una apuesta que se ha traducido en nuevas inversiones en sonido, iluminación y puesta en escena. Una idea que encaja con la propia definición del proyecto, que se presenta como un colectivo cultural independiente centrado en la difusión de la música electrónica y la creación de experiencias audiovisuales. Entre las principales novedades incorporadas destaca una cabina 360º inspirada en el formato Boiler Room. “El concepto consiste en que el DJ se coloca justo en la mitad de la pista y toda la gente le rodea”, explica el impulsor.

Evento de Infinity Clubbing en el Kafe Antzokia durante las fiestas de Bermeo.

En el apartado artístico, Infinity cuenta con un DJ residente fijo, Nebreda, presente en todas las citas del colectivo, además de una bolsa de una decena de DJs locales que participan de forma alterna en función del formato de cada evento. “Dependiendo del evento, se van cambiando y van tocando unos u otros”, señala el responsable. De la contratación de los artistas internacionales se encarga el propio promotor gracias a la red de contactos construida durante su trayectoria profesional en Ibiza.

Todo ello responde a una filosofía muy concreta. Más allá de los nombres que integran cada cartel, el objetivo pasa por consolidar una identidad propia y una comunidad estable alrededor de la marca. “Hemos conseguido que el concepto funcione porque la gente ya no viene únicamente por un DJ concreto; viene a Infinity porque es Infinity”, resume el fundador, comparándolo con quien va al estadio a ver a su equipo juegue quien juegue.

Esa fidelidad es la que les ha permitido expandirse por toda Bizkaia, pasando por Gernika-Lumo, Bermeo, Durango, Barakaldo, Derio o Amorebieta-Etxano, con una fecha ya confirmada en Algorta. Pero la trayectoria del colectivo va mucho más allá del ámbito local. Además de organizar eventos en Madrid, Barcelona, Mallorca u Oviedo, son una de las poquísimas marcas nacidas en suelo vasco que han desarrollado eventos internacionales en Ibiza, Miami, Colombia y Argentina, algo totalmente nuevo para una promotora de la zona.

"Un antes y un después"

A pesar de esa proyección internacional, el gran punto de inflexión llegó a pocos kilómetros de casa. El 26 de abril del año pasado el colectivo organizó la primera edición de Olatu Fest en Mundaka con el DJ Bastian Bux como principal reclamo. Semanas antes, un vídeo promocional se hizo viral y disparó las expectativas de la organización, que llegó a plantearse escenarios de más de 2.000 asistentes.

El ambiente en la pista del Olatu Fest en Mundaka.

Entonces apareció un obstáculo inesperado. “Cayó un diluvio universal. No paró de llover en toda la tarde”, recuerda el director artístico. Sin embargo, la meteorología no impidió que más de 1.000 personas acudieran al evento. Para los organizadores, aquella jornada marcó un hito. “Ese fue como un antes y un después”, resume.

El éxito de aquella primera edición reforzó la confianza de los organizadores y confirmó que existía margen para seguir creciendo. También permitió comprobar que la propuesta era capaz de atraer público de fuera de Busturialdea. Lezamiz recuerda que a Mundaka llegaron asistentes procedentes de lugares como Donostia o Santander, una circunstancia que reforzó las expectativas de futuro del colectivo.

Olatu Fest Bermeo

Con esa experiencia como referencia, Infinity Clubbing afronta ahora la segunda edición de Olatu Fest, que tendrá lugar el próximo 4 de julio en La Tala de Bermeo. El festival al aire libre se desarrollará entre las seis de la tarde y la medianoche, será gratuito y contará con una producción notablemente superior a la del pasado año.

En esa apuesta por seguir creciendo, la organización ha incorporado varias novedades, entre ellas la instalación de barras, merchandising propio y una zona de food trucks gestionada por la empresa gernikarra Növerek. Todo ello será posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Bermeo, el patrocinio de Laboral Kutxa y el apoyo de una decena de empresas y establecimientos de la zona.

A este despliegue técnico se sumará un cartel encabezado por George Privatti, uno de los artistas más conocidos del universo ElRow, y el argentino Nacho Scoppa. Junto a ellos actuarán varios de los DJs vinculados al colectivo, entre ellos Gobaxx, Kolditto, Daniel Díaz, Lownamy y el propio Nebreda. Una vez finalizada la programación diurna, la actividad se trasladará al Kafe Antzokia de Bermeo con una sesión nocturna de pago cuyas entradas tienen actualmente un precio de 14 euros, una fórmula que ya funcionó en la primera edición al agotarse las cerca de 600 entradas disponibles.

Con nuevas fechas ya programadas para los próximos meses, Infinity Clubbing afronta un verano decisivo para consolidar el crecimiento experimentado durante los últimos años. La ambición, sin embargo, sigue siendo muy parecida a la de aquellos primeros eventos organizados para poco más de 150 personas. “Nuestra idea es que la gente se vaya culturizando en torno al tech house, que vaya conociendo nuestros artistas y que podamos traer DJs internacionales para que el público los descubra”, resume Lezamiz.