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Especial Medio Ambiente

Betearte, cerrando el ciclo de los residuos industriales

Ubicada en Mallabia, la empresa se ha consolidado como una de las infraestructuras estratégicas en Euskadi en la gestión de aquellos materiales que no pueden valorizarse

Betearte, cerrando el ciclo de los residuos industrialesCEDIDA

Desde hace más de una década, Betearte presta servicio a numerosos sectores industriales de Euskadi, gestionando residuos industriales no peligrosos mediante un sistema de depósito controlado que cumple con todas las exigencias ambientales y técnicas establecidas por la normativa vigente en este sentido.

Nodo estratégico

Su localización constituye uno de sus principales valores estratégicos. Situada junto a los principales ejes de comunicación de Euskadi y a escasos kilómetros de la autopista AP-8, permite el acceso directo de vehículos pesados sin necesidad de atravesar núcleos urbanos. Esta circunstancia no solo mejora la operatividad logística, sino que también contribuye a reducir las molestias asociadas al tráfico y minimiza el impacto ambiental derivado del transporte de residuos.

La instalación cuenta con una Autorización Ambiental Integrada otorgada por el Gobierno Vasco, un instrumento que regula y supervisa el cumplimiento de las obligaciones ambientales asociadas a su actividad. Además, en Betearte se aplican estrictos protocolos de control para garantizar que únicamente se admitan residuos no peligrosos previamente evaluados por entidades acreditadas.

Uno de los aspectos más relevantes del modelo de gestión implantado en Betearte es el control permanente sobre los residuos y sobre las aguas generadas durante el proceso. La instalación dispone de laboratorio propio, sistemas de almacenamiento de lixiviados y una planta de tratamiento específica para depurar estas aguas antes de su incorporación a la red de saneamiento.

Todo bajo control

Esta apuesta por la protección ambiental ha permitido eliminar cualquier vertido directo a cauce público, sustituyéndolo por una gestión integrada dentro de la infraestructura de saneamiento municipal. El objetivo es garantizar que el agua tratada cumpla con los parámetros exigidos antes de abandonar las instalaciones.

Asimismo, el vaso de vertido ha sido diseñado mediante avanzados sistemas de impermeabilización basados en materiales geosintéticos de alta resistencia que actúan como barrera de protección entre los residuos y el entorno natural. A ello se suma un proceso de sellado progresivo que permite la restauración ambiental de las zonas completadas y su integración paisajística en el entorno.

La actividad de Betearte adquiere especial relevancia en un territorio como Euskadi, donde la industria representa uno de los principales motores económicos. Sectores como la fundición, la automoción, el tratamiento superficial de materiales, las estaciones depuradoras de aguas residuales, la máquina herramienta o la recuperación de suelos contaminados generan residuos cuya gestión resulta imprescindible para garantizar la continuidad de sus procesos productivos.

Precisamente, el papel de instalaciones como esta cobra aún más importancia en el actual contexto de economía circular. Aunque las políticas ambientales impulsan la prevención, la reutilización y el reciclaje, siempre existe una fracción de residuos que no puede valorizarse técnica o económicamente. Materiales que requieren una gestión final segura que permita cerrar adecuadamente la jerarquía de residuos.

Los expertos coinciden en que una economía circular eficaz necesita infraestructuras capaces de abordar todas las etapas del ciclo. En este sentido, Betearte representa el último eslabón de esa cadena, proporcionando una solución controlada para aquellos residuos que no tienen otra alternativa de tratamiento.

Más allá de su función operativa, la empresa ha consolidado una trayectoria basada en la mejora continua, la aplicación de las mejores técnicas disponibles y la colaboración con administraciones, asociaciones sectoriales y empresas industriales. Esta experiencia le ha permitido convertirse en una referencia dentro del ámbito de la gestión de residuos industriales no peligrosos en Euskadi.

En un momento en el que la sostenibilidad se ha convertido en un factor estratégico para la competitividad empresarial, infraestructuras como Betearte recuerdan que la transición ecológica no depende únicamente de producir de forma más limpia, sino también de gestionar de manera responsable aquello que inevitablemente se genera.