Síguenos en redes sociales:

Aulas convertidas en un horno: así se ha vivido el calor en los colegios de Bizkaia

En solo una semana tres alumnos de Pagasarribide, en Bilbao, han tenido que ser trasladados al hospital de Basurto por episodios compatibles con una lipotimia

Aulas convertidas en un horno: así se ha vivido el calor en los colegios de BizkaiaMiguel Acera

Un aula vacía al filo de las once de la mañana. Cerrada, a oscuras. La clase se da en el pasillo, donde corre algo de aire. Fuera, el termómetro roza ya los treinta grados. Pero es solo el principio: a mediodía, algunos puntos de Bizkaia alcanzan los treinta y cinco. Y los treinta y siete. En los días más duros, casi los cuarenta.

Demasiado calor para un mes de mayo. Siete palabras que resumen cómo han afrontado los vizcainos esta imprevista canícula que ha puesto a prueba la rutina de miles de vizcainos. El calor no ha dado tregua. Y, de un modo u otro, ha obligado a adaptarse. 

"En estos últimos días muchos niños han presentado dolores de estómago y cabeza, visión borrosa, cansancio… No se puede estar en el aula"

Garazi Andrés Serralde . Portavoz del AMPA del colegio público Pagasarribide

En el colegio Pagasarribide, en el barrio bilbaino de Rekalde, esa adaptación ha sido forzada. El centro público de primaria y secundaria ha tenido que improvisar soluciones para hacer frente a las altas temperaturas: manguerazos en el patio —sin una sola zona de sombra—, cartulinas en las ventanas o ventiladores en las aulas.

No ha sido suficiente. En solo una semana, tres menores han tenido que ser trasladados al hospital de Basurto por síntomas compatibles con un golpe de calor. “Por su ubicación, el edificio está expuesto al sol constantemente. En estos últimos días muchos niños han presentado dolores de estómago y cabeza, visión borrosa, cansancio… No se puede estar en el aula”, señala la portavoz del AMPA, Garazi Andrés Sarralde.

Según las mediciones realizadas en el centro, las aulas han superado los 30 grados en las jornadas más duras. Una temperatura que, denuncia el AMPA, impide el desarrollo normal de la actividad lectiva. La asociación lleva años alertando de que las infraestructuras no están preparadas para episodios de este tipo.

Falta de infraestructuras

Persianas que no bajan, falta de sistemas de climatización, patios de hormigón sin cobertura… “En el edificio de secundaria sí hay un sistema que regula la temperatura, pero nos consta que no funciona”, añade la portavoz. Problemas que, según explica, se repiten en otros centros públicos de Bilbao, donde las aulas se convierten en espacios difíciles de habitar cuando suben los termómetros.

Ante esta situación, algunas direcciones han optado por acortar el horario lectivo y concentrar las clases en las horas de la mañana. En Pagasarribide, se han sustituido clases por horas de juegos de agua en el patio, para disgusto de los progenitores de los chavales. “Entendemos que es imposible dar clase a 30 grados y no reprochamos nada al personal docente, pero nuestros hijos van al colegio a aprender. Es una vulneración de su derecho a la educación”, sostiene Garazi. 

Medidas excepcionales contra problemas de fondo

Son medidas excepcionales, advierten, pero no soluciones a problemas de fondo. “Tanto el Gobierno Vasco como el Ayuntamiento saben que estos edificios se han quedado obsoletos”, insiste Garazi, que reclama a ambas instituciones más inversión en la escuela pública.

Otro de los déficits señalados por las AMPAS es la falta de cubrimiento en los patios. En muchos centros, los espacios de juego están dominados por el hormigón, un material que absorbe el calor y lo libera durante horas, elevando la sensación térmica incluso cuando cae el sol.

Frente a ello, proponen soluciones estructurales: incorporar zonas de sombra y sustituir superficies duras por materiales más amables. Reclaman inversiones de calado y rechazan medidas puntuales o “cosméticas” ligadas a presupuestos participativos. La reivindicación incluye también una vertiente laboral. Las asociaciones piden a Osalan y a la Inspección de Trabajo que evalúen las condiciones en las que desarrollan su actividad docentes y personal no docente durante episodios de calor extremo.

Educación responde: ya hay proyectos en marcha

Por su parte, el Departamento vasco de Educación ha informado esta semana de que ya se están contemplando soluciones técnicas para paliar el calor en las aulas. Entre las medidas previstas, destaca la instalación de toldos, cuya ejecución está prevista para este verano, coincidiendo con el horario no lectivo. Asimismo, se valoran actuaciones adaptadas a las características que presentan los diferentes edificios.