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Un ojo de cristal y una dentadura postiza, entre los casi 30.000 objetos perdidos en Metro Bilbao

Tras 15 días sin ser reclamados, parte de los artículos se destinan a una ONG donde pueden tener una segunda vida con fines solidarios

Un ojo de cristal y una dentadura postiza entre los casi 30.000 objetos perdidos en Metro BilbaoAnartz Vargas

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Cada día, miles de personas atraviesan el metro de Bilbao con prisas, mochilas al hombro, paraguas en la mano o los auriculares puestos. Entre andenes llenos de gente, cambios de línea y trayectos rápidos, los despistes forman parte ya de la rutina diaria. Lo que para un viajero supone simplemente olvidar algo en el asiento o en el vagón, para el servicio de objetos perdidos se convierte en una enorme cadena de organización, clasificación y almacenamiento que mueve miles de pertenencias cada año.

En los últimos datos recibidos, Metro Bilbao recibió cerca de 30.000 objetos perdidos, una cifra que refleja el volumen de artículos que aparecen olvidados en estaciones y trenes. Todo lo que se encuentra en cualquier punto de la red acaba trasladándose a la oficina central situada en Casco Viejo, donde se acumulan desde los objetos más habituales hasta otros completamente inesperados. Porque junto a paraguas, móviles o mochilas también aparecen dentaduras postizas, ojos de cristal, carros de compra, sillas de bebé, bicicletas, herramientas o incluso un inflador eléctrico de globos. Algunos se recuperan pocas horas después, otros en cambio, permanecen semanas esperando a un dueño que nunca vuelve a reclamarlos.

Los objetos que más desaparecen

Los dispositivos electrónicos siguen siendo uno de los objetos que más se pierden dentro del metro. Se han recogido 913 artículos electrónicos con datos personales, principalmente teléfonos móviles y ordenadores portátiles, aunque también aparecen cámaras de fotos, tablets y otros dispositivos de valor que muchas veces contienen información importante de sus propietarios.

Los auriculares ocupan igualmente una parte importante de las estanterías de la oficina de objetos perdidos. Este año ya se han contabilizado 1.370 unidades olvidadas en vagones y estaciones. Sin embargo, si hay un objeto que domina claramente determinadas épocas del año son los paraguas. Metro Bilbao ha recogido más de 2.300 paraguas entre plegables y no plegables.

Los auriculares ocupan igualmente una parte importante de las estanterías de la oficina de objetos perdidos.

Entre los artículos más habituales también destacan las tarjetas Barik. Muchas de ellas son personalizadas y están vinculadas a datos de sus propietarios, lo que permite contactar directamente con ellos cuando aparecen perdidas. Por eso, en muchos casos ni siquiera llegan a almacenarse junto al resto de objetos en la oficina central.

El lado mas surrealista

Aunque buena parte de los objetos perdidos forman parte de lo cotidiano, el servicio de objetos perdidos también acumula historias difíciles de creer. Entre los artículos más llamativos encontrados este año aparece nuevamente una dentadura postiza, además de dos férulas dentales y un ojo de cristal, uno de los hallazgos más sorprendentes que recuerdan los trabajadores del servicio. Ana Isabel López, Técnica de Coordinación de Atención a la Clientela, explica que algunos de estos artículos jamás vuelven a manos de sus dueños. “Hay veces que ni los reclaman”, reconoce a DEIA. Una situación especialmente sorprendente cuando se trata de objetos personales o difíciles de sustituir, como prótesis dentales o artículos de gran valor económico.

Entre los artículos más llamativos encontrados este año aparece nuevamente una dentadura postiza, además de dos férulas dentales y un ojo de cristal

Una segunda vida solidaria

Todos los objetos encontrados en las estaciones de Metro Bilbao terminan centralizados en la oficina de Casco Viejo, que funciona como el gran centro de clasificación de pertenencias perdidas de toda la red. Allí, cada artículo recibe una etiqueta y un número de referencia propio para facilitar su control y posterior entrega. Los auriculares se clasifican por colores y trayectos, los paraguas por modelos y tamaños plegables o no plegables y los guantes incluso según el color o sus características.

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Según explica Ana Isabel López, mantener esa clasificación resulta fundamental para facilitar las búsquedas cuando un usuario acude preguntando por un objeto concreto. El plazo para recuperar cualquier pertenencia es de 15 días, durante ese tiempo, los propietarios pueden acudir a la oficina para reclamar sus objetos, aunque es imprescindible presentar el DNI o algún documento identificativo para que quede registrada oficialmente la entrega.

Pasado ese periodo, Metro Bilbao no puede seguir almacenando todo el material acumulado y los objetos de valor se trasladan entonces al Ayuntamiento de Bilbao, mientras que ropa, complementos y otros artículos se preparan y se entregan posteriormente a una ONG para darles una segunda vida.