De nacimiento o sobrevenida. La discapacidad puede aparecer en cualquier momento de la trayectoria vital pero para poder contar con los recursos públicos que permitan que las personas cuenten con calidad de vida es preciso tener una valoración de dependencia. Y en Bizkaia desde que se presenta la documentación hasta que se recibe una resolución por parte de la Diputación Foral hay “unos 70 días, la más baja del Estado”, según ha concretado Amaia Antxustegi, diputada de Acción Social, durante la presentación de la guía Valoración de la Dependencia junto a Juan Ibarretxe, concejal del mismo área en el Ayuntamiento de Bilbao.
En el Territorio Histórico hay, a cierre de 2025, 66.538 personas con una valoración activa de dependencia. De ellas, 13.572 residen en Bilbao. Los grandes dependientes, los que tienen el Grado III concedido, son 10.044 personas en Bizkaia mientras que dependientes severos (Grado II) son 12.555 ciudadanos. Con el grado de dependencia moderada (Grado I) hay 19.504 personas mientras que a 24.435 se les ha valorado pero no tienen concedido ningún grado.
Más de 10.000 vizcainos grandes dependientes
Durante el año pasado se efectuaron 23.957 valoraciones de dependencia de las que 13.328 fueron revisiones y 10.469 valoraciones iniciales. Según los datos aportados en la presentación, cada año más de 5.000 personas comienzan con los trámites de obtener una valoración de dependencia en Bilbao y en 2025 eran 13.572 las personas que contaban con algún grado de dependencia reconocido, lo que supone el 3,878% de la ciudadanía de la capital vizcaina. “En 2025, a los servicios sociales de base de Bilbao vinieron 130.000 personas, el tercio de los ciudadanos de la villa”, ha detallado Goizalde Arrieta, jefa de los servicios sociales del Ayuntamiento de Bilbao. Y centrándose en las solicitudes de información y tramitación sobre dependencia esta cifra se situó en el 9%. “Cada año hacemos 5.700 valoraciones nuevas”, ha subrayado Arrieta.
El proyecto piloto de la nueva guía se desarrollará en Bilbao y, además del trabajo conjunto que han desarrollado ambas administraciones, una de las razones para hacerlo en la labor que se realiza en la villa en materia de dependencia. “Un 14% de los servicios de vinculación, tanto permanente como de apoyo al cuidador, son centrados en Bilbao”, ha expuesto Ainhoa Resano, responsable de servicios sociales de la Diputación Foral de Bizkaia. Como ejemplo de la repercusión de la capital en este ámbito, Resano ha concretado que “en 2025 se solicitaron en Bizkaia 1.700 subvenciones económicas para productos de apoyo” con el objetivo de adaptar las viviendas para mejorar la calidad de vida de las personas en situación de dependencia, independientemente de la edad de éstas. De esa cifra, 600 recalaron en Bilbao.
Una vez que el equipo profesional de valoración decide que una persona tiene un grado de dependencia se diseña un Programa Individual de Atención que indica a qué recursos puede acudir tanto la persona usuaria como sus familiares.
Perfil de usuarios
Del Consistorio dependen los programas de ayuda a domicilio, de acompañamiento Urrats bat gehiago, el de apoyo a las personas cuidadoras Zaintzea, el servicio de atención diurna para personas mayores, el de alojamiento alternativo para personas mayores y el centro Aukeragune.
Entre los datos que se han desgranado, Arrieta ha especificado que el servicio de ayuda a domicilio atendió en 2025 a “unas 4.000 personas, mayoritariamente mujeres mayores de 80 años que viven solas”. Un perfil similar es el de los usuarios del servicio Urrats bat gehiago que prestó su acompañamiento a 523 personas de las que el 82% fueron mujeres mayores de 80 años que no tienen una red de apoyo constante. “Estos servicios son de prevención”, ha indicado Arrieta quien ha matizado que “el objetivo es que las personas estén en sus casas y, que desde el punto de vista de la autonomía, se le ofrezcan los recursos para tener calidad de vida”.
El servicio Zaintzea se centra en la atención a las personas que cuidan de aquellas que necesitan cuidados y la prevalencia de las mujeres es mayoritaria. “650 personas cuidadoras fueron atendidas el año pasado”, ha cifrado Arrieta. En esta prestación reciben “información, orientación, prevención, ayuda psicológica…”. El 85% de los usuarios fueron mujeres y de las 650 personas el 55% tenían edades comprendidas entre los 41 y 59 años, que en su mayoría son los hijos e hijas de las personas dependientes. “El 27% tenían entre 60 y 80 años, que normalmente son las parejas de las personas dependientes”, ha indicado la responsable de los servicios sociales del Ayuntamiento de Bilbao. Además, del perfil del cuidador que recurre al servicio Zaintzea se desprende que el 50% de ellos llevan entre 1 y 6 años haciéndose responsable de una persona con dependencia.
Otro de los ejes del trabajo con personas dependientes se realiza en los centros de atención diurna y son personas mayores de 65 años que tienen concedido un grado de dependencia I; es decir, una dependencia moderada. “Del grado II en adelante es la Diputación Foral de Bizkaia la que les atiende”, ha destacado Arrieta. A estos espacios acuden cada día para mantener su autonomía personal y se fomentan “las relaciones sociales con otras personas para prevenir la soledad”. El 88% son mujeres y mayores de 80 años.
En los servicios de alojamiento recalaron el año pasado un total de 367 personas. Y en este servicio es el único de todos los que ofrece el Ayuntamiento de Bilbao en el que la presencia de los usuarios es mayoritariamente masculina. “Tienen que ser mayores de 65 años, con grado de dependencia I que necesitan ayuda y supervisión”, ha puntualizado la jefa de los servicios sociales de la villa. Los alojamientos están diseñados para aquellas personas que no pueden vivir solas y 50% de los usuarios tiene entre 70 y 79 años.