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Con ilusión por el día a día pero preocupados por las pensiones: así son los seniors de Bizkaia

La Diputación Foral encarga un estudio para conocer las necesidades y expectativas de la población mayor de 50 años del territorio

Con ilusión por el día a día pero preocupados por las pensiones: así son los seniors de BizkaiaMiguel Acera

Afrontan con ilusión el día a día, disfrutan de la compañía de familiares y amigos pero les preocupan las pensiones que podrán cobrar en el futuro. Ese es el retrato de la población senior que refleja un estudio encargado por la Diputación Foral de Bizkaia para conocer las necesidades y expectativas de la población mayor de 50 años del territorio. Aunque también salen a la luz algunas sombras: la brecha digital y la soledad, que se agudizan con la edad, y las barreras arquitectónicas que muchos encuentran en su hogar, en el que quieren seguir viviendo.

Según los resultados de ese estudio, que ha sido presentado este jueves por la diputada de Acción Social, Amaia Antxustegi, Bizkaia envejece "con altos niveles de bienestar, actividad y cohesión social". Afrontan esta etapa con buena salud, relaciones sociales sólidas, participación activa y una elevada satisfacción con la vida. El 72% de las personas encuestadas valora su salud como buena o muy buena, el 85% considera que su vida tiene sentido y casi tres de cada cuatro afronta el día con ilusión. Las relaciones sociales se mantienen como un eje fundamental del bienestar: el 92% tiene amistadas y más de tres cuartas partes mantiene vínculos familiares cercanos. Además, el 69% forma parte de redes comunitarias informales de apoyo y tienen una elevada participación en actividades de ocio, cultura, viajes y uso de tecnologías digitales.

Metodología

El estudio se ha realizado a partir de 3.000 entrevistas domiciliarias a personas de 50 y más años de Bizkaia. "Estamos ante un trabajo ambicioso, sólido y muy exhaustivo, basado en una muestra amplia y cuidadosamente diseñada, que nos permite contar con resultados altamente fiables y representativos", ha destacado Amaia Antxustegi. La Diputación ha encargado a un amplio grupo de expertos el análisis de los datos, que se ha recogido en un libro que se presentará el próximo 7 de mayo en el Nagusi Intelligence Center, en un encuentro abierto

"No estamos ante una población pasiva ni aislada, al contrario", ha subrayado la responsable foral, lo que en su opinión convierte esta parte de la vida en una etapa "con sentido, con aportación social y potencial, y no únicamente asociada a necesidades".

Jubilación y pensiones

Eso sí, también tienen preocupaciones, sobre todo relacionadas con la situación económica. Aunque el presente se percibe mayoritariamente como estable -el 76% llega a fin sin o con pocas dificultades-, existe una preocupación clara por el futuro, especialmente en relación con las pensiones y el impacto de la jubilación. El 65% de los encuestados se declara muy o bastante preocupados por el futuro de las pensiones, porcentaje que se eleva hasta el 74% de la población activa. Más de la mitad está convencido de que es necesario disponer de un plan de pensiones complementario y una parte relevante teme que, tras jubilarse, empeorará su salud y su situación económica. "No es una alarma generalizada pero no podemos menospreciar esa preocupación. Como responsables públicos, nos exige tomar la delantera, con políticas para ayudar a las personas a afrontar esas situaciones", ha abogado Antxustegi.

"Debemos hacer de la tecnología una herramienta de autonomía y no una nueva barrera"

Amaia Antxustegi . Diputada foral de Acción Social

La encuesta también ha puesto blanco sobre negro otras realidades: el envejecimiento no es homogéneo y las desigualdades se intensifican con la edad. A partir de los 80 años se concentran con mayor fuerza las situaciones de soledad, dependencia, pérdida de movilidad y brecha digital. "Este datos es clave porque nos recuerda que las políticas universales deben convivir con respuestas específicas, ajustadas a los momentos de mayor vulnerabilidad, y que debemos actuar antes de que la fragilidad se cronifique", ha destacado la diputada foral.

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Brecha digital

Y es que cuatro de cada diez mayores de 80 años vive solo, el 20% no tiene amistades y el 40% valora su salud como regular o mala. Aunque el uso de las nuevas tecnologías avanza de forma significativa -el 82% han utilizado internet en el último año-, la brecha digital es también palpable, especialmente para realizar gestiones. Solo el 25% sabe pedir una cita médica on line y apenas uno de cada diez es capaz de solicitar una ayuda por internet. Por eso, no es de extrañar que la mayoría prefiera la atención presencial aunque también le gustaría mejorar sus competencias digitales. A este respecto, Antxustegi ha advertido de que "avanzar en la digitalización no puede significar excluir. Debemos mantener y reforzar la atención presencial, haciendo de la tecnología una herramienta de autonomía y no una nueva barrera".