El error parte de la semántica: la sociedad vizcaina no está envejeciendo -hacerse vieja o antigua, según la definición de la RAE-, gana terreno al paso del tiempo y llega cada vez en mejores condiciones a edades que hace veinte años tenían otro significado. Una prueba de ello es el incremento de los actos relacionados con la sucesión, algunos de ellos ejecutados en vida, que registran de forma constante en las notarías.

El decano del Colegio de Notarios de Euskadi, Ángel Nanclares Valle, explica esta dinámica creciente. Las personas mayores tienen claro que quieren "dejar bien atadas" todas las cuestiones ligadas a su herencia. "Quieren que la sucesión se haga en función de su voluntad y, sobre todo, evitar futuras discordias entre los hijos". En ese ámbito, aparte del testamento, "la figura clásica", cobra fuerza el pacto sucesorio, que "permite dejar atada la situación de presente y de futuro".

"Tranquilidad" en la sucesión

Aunque tradicionalmente "ha sido incómodo" abordar estas cuestiones, porque pueden interpretarse como un gesto de despedida, cada vez hay más actos notariales de este tipo. "La gente sale con la tranquilidad de haber hecho lo que debía y, sobre todo, lo que quería hacer. Se puede olvidar ya de ello", apunta Nanclares, que tiene su despacho en Barakaldo.

Y todo parte de la base biológica. "Cada vez hay más personas mayores y cada vez hay más personas mayores que llegan en buenas condiciones a los ochenta y muchos o los noventa y tantos. Cuando yo empecé a trabajar en 1995 esto era insólito. Era raro que compareciera en la notaría alguien con más de 80 años", subraya.

Apoyo a la emancipación

También hay una vertiente financiera en el repunte de los actos interfamiliares, en en especial en los pactos sucesorios. Las donaciones en vida están gravadas en Bizkaia con un 1,5%, pero los pactos sucesorios se benefician de las bonificaciones establecidas para las herencias. "La transmisión de bienes o de fondos de padres a hijos es un fenómeno que cada vez se da más", apunta.

"El pacto sucesorio favorece la cohesión familiar, el apoyo intergeneracional, y por eso cada vez se están firmando más"

Ángel Nanclares Valle - Decano del Colegio de Notarios del País Vasco

Hay ocasiones en las que la transmisión se produce porque los padres ya tienen una edad y quieren traspasarlos a sus hijos en vida. Sin embargo, a veces los hijos lo que quieren es su propia casa pero necesitan un apoyo económico inicial para afrontar la entrada y debido a que las entidades financieras no dan el 100% del crédito hipotecario.

Dinámica en constante crecimiento

"Es una figura que, aunque ya teníamos en nuestro fuero, a partir de la Ley de Derecho Civil Vasco del año 2015 está cogiendo auge y notamos en las notarías que cada vez es más importante. En esto ya había una cierta práctica en Bizkaia, pero eran figuras totalmente extrañas para los territorios de Gipuzkoa y Araba, en Bizkaia ha ido a más en los últimos años y se ha producido un auge en el conjunto de la CAV", indica el decano de los notarios de Euskadi.

Dos chicas observan el cartel de venta de un piso en el Casco Viejo bilbaino. M. Goikoetxea

"El pacto sucesorio favorece la cohesión familiar, el apoyo intergeneracional, y por eso cada vez se están firmando más. Pero sobre todo yo diría que son muy frecuentes las consultas", añade. No hay estadísticas a nivel territorial de este tipo de actuaciones, pero la dinámica "se percibe cada vez con más fuerza".

Exenciones fiscales

Cada caso es un mundo y algunas operaciones buscan una liquidez inmediata a través, por ejemplo, de la venta de un piso. Si se trata de una primera vivienda, lo más favorable en términos fiscales es que realizar la venta antes y transferir los fondos en el pacto sucesorio.

Si el vendedor tiene más de 65 años esta exento de tributar por la ganancia patrimonial generada. Los descendientes directos, por su parte, están exentos de retratarse ante Hacienda si la herencia no supera los 400.000 euros. No hay estadísticas a nivel territorial de este tipo de actuaciones, pero la dinámica “se percibe cada vez con más fuerza”.

Poder general a descendientes

Sí hay datos en otros actos relacionados con la sucesión, como el poder general -otorgar a los herederos capacidad de gestión de los fondos y bienes- y las donaciones en vida -que a pesar de la penalización tributaria sigue siendo una herramienta utilizada por los vizcainos-.

La estadísticas del Consejo Notarial recogen en estos momentos los documentos firmados hasta el tercer trimestre de 2025. Entre enero y septiembre del año pasado se concedieron un total de 3.852 poderes generales en Bizkaia, lo que supone casi 250 más que en el mismo periodo de 2024. Un año en el que se marcó un máximo histórico en este tipo de actuaciones, con 5.021 documentos. De modo que el nuevo récord está al alcance de la mano.

En el caso de las donaciones, hasta septiembre del año pasado se realizaron 1.191, ligeramente por encima del dato de 2024. En general, en el trasfondo de estas dinámicas hay un cambio de paradigma de las relaciones sucesorias entre padres e hijos. Ambas partes entienden en muchos caso que el modelo tradicional no se alinea con las necesidades actuales.