Tras un lunes de registros históricos, en el que Amoroto anotó la temperatura más alta de todo el Estado, Bizkaia sigue inmersa en un episodio de calor inusual para estas fechas. Aunque el termómetro continuará marcando valores impropios de la recién estrenada primavera durante las próximas horas, desde AEMET y Euskalmet advierten de que este paréntesis estival tiene los días contados.
El 'sube y baja' térmico
Este martes, los termómetros darán una ligera tregua, ya que las máximas descenderán entre 2 y 3 grados respecto a la jornada anterior. A pesar de este leve alivio, el viento del sureste seguirá soplando con fuerza, especialmente a primeras horas, manteniendo un ambiente suave en la vertiente cantábrica. Además, los expertos apuntan a la posible llegada de episodios de calima que podrían teñir el cielo de una tonalidad amarillenta.
La estabilidad durará poco, ya que el miércoles el calor volverá a dispararse, rozando los 27 grados en muchos puntos del territorio. Sin embargo, será una jornada de transición, durante la tarde, el viento sur perderá su dominio y rolará a componente norte, lo que provocará un descenso térmico marcado en el litoral.
Hacia un fin de semana inestable
A partir del jueves y el viernes, el ambiente se normalizará, aunque manteniéndose dentro de los márgenes primaverales. El cielo presentará claros predominantes, si bien no se descarta la aparición de nubes medias y altas, junto con bancos de niebla matinales en la costa.
El verdadero giro llegará el sábado, cuando la atmósfera empiece a inestabilizarse, dejando paso a los primeros chubascos dispersos. Será el domingo cuando el tiempo se torne definitivamente desapacible. AEMET eleva la probabilidad de precipitaciones hasta el 80% y anticipa un desplome drástico de las temperaturas, que verán cómo sus máximas no superarán los 15 grados, poniendo así el punto final al inusual episodio de calor estival que ha protagonizado el inicio de esta semana.