Bilbao se ha vestido con un ambiente especial en los tinglados de El Arenal. La asociación APNABI Autismo Bizkaia ha convertido el paseo en un punto de encuentro donde la música, los juegos y las sonrisas han servido para algo más que celebrar: para visibilizar, compartir y recordar que el autismo forma parte de la vida cotidiana de la sociedad.

Desde las 11.30 horas, familias, personas con autismo, profesionales y curiosos se han ido acercando a un espacio abierto, gratuito y sin inscripción, en el que no faltaban juegos de mesa, actividades para todas las edades y puestos de merchandising. La música de una banda de Santutxu ha acompañado una mañana que ha ido creciendo en participación hasta reunir a decenas de personas en torno a una misma causa.

Un día para concienciar, pero también para reivindicar

Poco antes del mediodía, el ambiente se ha intensificado. Más familias, más público y también representación institucional, como el presidente de APNABI, Mikel Pulgarín, y la diputada foral Amaia Antxustegi. A las 12.00 horas, el momento más simbólico ha sido una gran foto conjunta con bengalas, en la que el humo azul y los aplausos han puesto imagen a una reivindicación compartida.

La diputada foral Amaia Antxustegi y el presidente de APNABI, Mikel Pulgarín Natalia Garcia Zamora

"Es un día de concienciación, pero también de reivindicación”, señala Mikel Pulgarín, quien subraya que el objetivo es "dar la cara y mostrar cuáles son las barreras que pone la sociedad en la inclusión". En ese sentido, insistía en que, aunque el avance ha sido muy importante, todavía queda camino por recorrer para garantizar los derechos de las personas con autismo. "Hablamos de un 1% de la población, y eso nos obliga a todos como sociedad", añade.

Un paso más hacia la inclusión real

Más allá del ambiente festivo, el mensaje ha sido claro entre quienes han participado. La visibilización sigue siendo una herramienta clave para avanzar como sociedad. La responsable de comunicación de APNAB, Ainhoa Basarrate, lo explica con claridad: "Una de cada cien personas es autista y están en nuestra vida, en nuestro día a día", por lo que considera fundamental ser tolerantes y empáticos. Para ella, este tipo de actos permiten "que se nos vea" y contribuyen a una misión que define como transformadora para la sociedad.

La voz de quienes conviven con el autismo

Entre el público, muchas historias de familias, docentes, voluntarios… personas que han querido acercarse para comprender mejor y apoyar. Desde la experiencia personal, varias familias destacaban el cambio vivido en los últimos años. "Antes muchos no salían de casa; ahora pueden pasear, disfrutar y tener una vida más normalizada", explican, subrayando la importancia de la estimulación temprana y el respeto. "Tienen vida propia y están felices", añaden.

Conmemoración del Día Mundial de Concienciación sobre el autismo Natalia Garcia Zamora

Por su parte, profesionales de APNABI, como las psicólogas del área de consulta de APNABI, María García Fernández y Sheila López Almeida, recuerdan que aún existe un gran desconocimiento: "Ahora sabemos que no es un trastorno mental, sino una condición del neurodesarrollo", afirman. Además, advierten de nuevas realidades como el diagnóstico tardío en adultos, algo que mucha gente desconoce.

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La asociación APNABI Autismo Bizkaia lleva cerca de cuatro décadas trabajando por la calidad de vida de las personas con autismo y sus familias. Su labor abarca desde la atención directa hasta la sensibilización social, pasando por la educación, el empleo o el acompañamiento en distintas etapas de la vida. Y su objetivo es claro: construir una sociedad más inclusiva, donde todas las personas tengan su espacio.