El aeropuerto de Bilbao tiene previsto operar un total de 1.674 vuelos esta Semana Santa, siendo el día con más tráfico aéreo el 6 de abril lunes de Pascua. Entre esos más de 1.600 viajes, hay cuatro vuelos chárter que destacan por los destinos a los que se dirigen. Se trata de los viajes programados a Marrakech, Katowice, Bratislava y Sibiu. Aunque Marrakech cuenta con vuelos regulares directos desde Bilbao, el resto de los destinos no son habituales en La Paloma.
Además de contar con estos vestidos poco habituales, la gran ventaja de estos paquetes desde el aeropuerto de Bilbao es que transforman un viaje de casi un día entero por las escalas y esperas en un salto de apenas unas horas. Esto significa ganar dos días reales de turismo que de otra forma pasaría en aeropuertos de enlace.
Sibiu, en Transilvania
Sibiu es, posiblemente, una de las ciudades más bellas y enigmáticas de Rumanía. Conocida como "la ciudad con ojos", sus tejados sajones presentan unas características ventanas en forma de párpados que parecen observar al visitante mientras pasea por la Gran Plaza o cruza el icónico Puente de los Mentirosos. Es un destino de aire medieval y bohemio, ideal para quienes buscan fotografía y tranquilidad a precios sorprendentemente bajos, ya que una cena de calidad con vino puede no superar los 15 euros.
La gran ventaja del chárter es la conectividad. Habitualmente, llegar a Sibiu desde Bilbao implica volar a Múnich para hacer un enlace complejo o aterrizar en Bucarest y enfrentarse a cuatro horas de carretera o tren. El vuelo directo desde Loiu ahorra un mínimo de cinco horas por trayecto, regalándole al viajero casi un día extra de vacaciones.
Katowice, en Polonia
Aunque Katowice destaca por su vibrante pulso moderno y su histórico barrio de Nikiszowiec, su mayor atractivo para el turista es su valor estratégico. Se sitúa como la puerta de entrada perfecta para alcanzar la monumental Cracovia en apenas una hora, además de facilitar las visitas a las sobrecogedoras Minas de Sal de Wieliczka o al memorial de Auschwitz. Es un destino donde el bolsillo se siente cómodo gracias al cambio favorable del Złoty y a una gastronomía contundente liderada por los famosos pierogis.
Volar directamente desde Bilbao en apenas tres horas supone un cambio de juego total. Sin este operativo especial, la ruta obligaría a pasar por Frankfurt o Varsovia, sumando esperas que pueden demorar el viaje más de cuatro horas. Con el chárter, es posible salir de Loiu por la mañana y estar almorzando en el centro de Polonia ese mismo mediodía.
Bratislava, en Eslovaquia
A menudo eclipsada por su vecina Viena, la capital de Eslovaquia reivindica su propio espacio como una ciudad señorial, manejable y mucho más económica. El Castillo de Bratislava domina un horizonte donde destaca la curiosa Iglesia Azul y un casco histórico plagado de estatuas de bronce que sorprenden al paseante, como el famoso operario que asoma por una alcantarilla. Es una ciudad con alma joven y un coste de vida sensiblemente inferior al de Bilbao, a pesar de compartir el euro.
La logística del vuelo directo elimina uno de los grandes engorros del centro de Europa. Normalmente, para llegar a Bratislava hay que volar a Viena haciendo escala en Barcelona, Suiza o Bélgica y luego completar el viaje en autobús cruzando la frontera. El operativo especial desde Loiu reduce el tiempo de viaje a poco menos de tres horas, evitando entre cuatro y seis horas de transbordos y esperas internacionales.