El desalojo de los okupas que mantienen paralizadas las obras para recuperar las cubiertas de Grandes Molinos Vascos, en Zorrotza, podría producirse el próximo mes de marzo o abril. Será en ese momento cuando se retomen los trabajos parar retirar el amianto presente en la estructura, primer paso para acometer la rehabilitación del emblemático edificio.

La inacción de los propietarios llevó a la Diputación de Bizkaia a reparar por su cuenta, de forma subsidiaria, la cubierta de la vieja fábrica de harinas para evitar su desplome. El tejado del edificio presenta un alto grado de deterioro y se encuentra en un rápido y activo proceso de degradación que, de no detenerse de inmediato, podría conducirle a la ruina irreversible a medio plazo. Se reconstruirá la totalidad de las cubiertas, las de la fábrica propiamente dicha y las de los silos, sin alterar las características arquitectónicas del edificio ni su edificabilidad.

Las obras se adjudicaron por 1,2 millones euros. Sin embargo, cuando la empresa trató de acceder al edificio, se encontró con que este se encontraba okupado por "varios grupos de personas", según ha señalado este jueves la portavoz foral, Leixuri Arrizabalaga, quien ha negado que los trabajos se tengan que volver a adjudicar. "Ahora mismo no se puede ejecutar la obra dado que las personas responsables de quitar el amianto del edificio se encontraron con diferentes personas que estaban viviendo allí", ha relatado.

Petición en diciembre

Como es habitual en estos casos, la Diputación se puso en contacto con los propietarios del edificio, la sociedad ACSA, "que son los que tienen que instar el procedimiento de desocupación judicial". El proceso ya está iniciado y, de hecho, esa solicitud se cursó en los juzgados el pasado mes de diciembre. Arrizabalaga ha señalado que "lo normal" es que estos procesos se prolonguen dos o tres meses, por lo que la orden de desalojo podría llegar en marzo o abril. "Estamos pendientes de que se emita esa resolución", ha avanzado.

Te puede interesar:

Arrizabalaga ha manifestado que, una vez se lleve a cabo el desalojo del edificio, las obras de rehabilitación, que comenzarán con la retirada de todo el amianto, "se retomarán con total normalidad". En este sentido, en relación a la previsión de cuándo se podrán finalizar las obras, ha insistido en que todo dependerá de cuándo se conceda esa resolución de desalojo por parte de los tribunales "para poder continuar con la obra".

La portavoz ha afirmado desconocer cuántas personas viven dentro del inmueble pero sí ha confirmado que "hay varios grupos".