“Hemos creado un nuevo sistema de trabajo en altura, no es ni una escalera ni un andamio, es una tecnología completamente nueva”. Izar Unzueta, la mitad de Felinetek, que completa su hermana Sire, explica que la compañía nació “a raíz de una necesidad propia”. Su padre es un “apasionado de la jardinería”, que practica en la casa familiar. Al podar árboles en un terreno irregular, en ocasiones, tenía que saltar de la escalera o el andamio para evitar caerse.
Sus hijas buscaron una solución, pero no encontraron una infraestructura que resolviera el problema. Izar estudió Ingeniería en Diseño Industrial y crearon un concepto que se adaptaba a sus necesidades. Estaban trabando con un prototipo cuando llegó el covid y decidieron aprovechar el impasse “para hacerlo realidad”.
La Felina
El resultado es Felina, que da respuesta al accidente laboral más común en el mundo; la caída de altura, pero también tiene uso doméstico. Se trata de un trípode con un tramo de subida y dos tubos con unas conteras de goma. Los tres son telescópicos. El tramo de subida es modular, admite desde cuatro hasta 16 peldaños, que permiten el tope de altura (6,2 metros). Los módulos se eligen en función de la altura a la que se va a trabajar y los otros dos tubos tienen un ajuste milimétrico que permiten amoldarse al espacio disponible.
“Un tubo puede estar a una altura, el otro a una diferente y el tramo de subida a otra, pero la plataforma siempre está nivelada, paralela al suelo, lo que garantiza la seguridad en el punto de trabajo”, explica. Tiene aplicación en construcción, jardinería y limpieza, entre otros, y tras siete años de desarrollo ya está en fase de industrialización.