Es mi favorito en la colección de históricos alpinistas vascos que voy acopiando. Cuatro artículos dan fe de mi devoción a este gudari del batallón Ochandiano, primer rápel vasco y uno de los componentes de las primeras cordadas de la época de Sopeña. Pena para la historia del alpinismo vasco, y de su familia, que murió tan joven.

Revisando artículos antiguos de montañismo se lleva el premio la revista PEÑALARA (Madrid). Fue el primer club de montaña en constituirse en el país vecino. Sigue vivo y activo.

Me gusta mucho un artículo bajo el título; EL PICO DEL FRAILE O DE SOPEÑA UNA NUEVA VÍA DE DESCENSO. Lo firma Alberto Abos con la siguiente cita; Club Deportivo de Bilbao Sección de Montaña S.E.A.

El subtítulo de la publicación reza REVISTA ILUSTRADA DE ALPINISMO. Es el Nº 256 de 1935. Su director es ni más ni menos que Julián Delgado Úbeda, el capo del montañismo español, si me permitís la cita. Uno de sus nietos, Jorge, buen amigo, publicó un libro que tituló, El Armario del Abuelo, que dice mucho de lo que aquel mueble guarda.

Cuando Alberto publica este artículo tiene 20 años sólo. Nació en 1915 y falleció con 39 años, en 1954. A su vez, su colega y motor del montañismo vasco, Sopeña, tenía entonces 44 años, 9 mayor que él. Vivió Ángel hasta los 91 años (1891 – 1981).

Cordada Abos, Tellaetxe, Sopeña (1934)

Cordada Abos, Tellaetxe, Sopeña (1934)

Abos realiza una descripción pormenorizada del contexto geográfico del lugar de la Sierra Salvada, digamos que será una de las primeras citas descriptivas turístico montañeras que existan. Alberto era muy bueno escribiendo, ¿qué logros alpinos no hubiera hecho Alberto y su literatura tan ordenada cuánto hubiera fluido? Este artículo en Peñalara no es un hecho aislado o casual. El premio que le dan y que cita la propia revista en la página siguiente al artículo me parece interesante y refuerza esa visión de Abos como narrador de la actividad alpinista de aquellos tiempos.

Y al Pico que van, explica que se llamaba así porque asemeja la silueta de un fraile franciscano. Sin embargo, da valor a lo que el Ayuntamiento de Orduña aprueba en pleno municipal que es cambiarle el nombre por El Pico de Sopeña, dado que éste fue el primero que lo escaló el 16 de marzo de 1924. Lo hace en solitario y en competición personal con Enrique Echebarrieta que, días después, logra la segunda por una vía más difícil todavía.

Esta expedición la narra Abos en cinco páginas, con un dibujo precioso del entorno, la llevan a cabo el 8 de julio de 1934, le acompañan Sopeña y Ramón Tellaetxe, una cordada de las más importantes de nuestra historia que se repite en otros hitos en la escalada vasca.

Pico del Fraile en 1932.

Pico del Fraile en 1932.

Siguiendo cribando el artículo veo detalla otro lugar propio, la Virgen de Orduña, el monumento de 1902 que asienta en Berberana, Burgos. Deja también constancia de cómo en la cima del Pico del Fraile no había todavía buzón alpino, por lo que les hace sujetar las tarjetas del CDB bajo unas piedras, en espera del siguiente montañero que llegue y las recoja, y deje la suya.

Descienden practicando rápel por vez primera en la historia del alpinismo vasco por la arista oeste-sudeste, que es la coronilla izquierda según miramos el pico por su trasera y que el que esto escribe la ha pasado, y para principiantes como yo no es que sea fácil… Al final del artículo dice: Posteriormente otro montañero, Germán Díez Basaldúa, ha descendido por el mismo camino que hemos utilizado nosotros retirando la cuerda que abandonamos. Con esta información Abos certifica que Basaldúa fue el segundo en hacer el rápel del Pico del Fraile, parece ser en solitario, con todo el mérito que eso suponía entonces. Lo cual honra a Alberto al informarnos de esta secuencia.

De Alberto Abos me enamoré por completo una vez que conocí a su hijo, Gotzon. Fue todo colaboración y a día de hoy sigue la amistad. Una vez tuvimos contacto fui explotándole a Gotzon y he conseguido así publicar ya cinco artículos de su aita.

Pero hay algo que siempre me llama la atención y que hoy, en el siglo XXI, mirándolo con perspectiva, no se entiende. Dos años y diez días después de esta ascensión al Pico del Fraile que tan fenomenalmente narra Abos, se produce lo que se llama el Alzamiento Nacional. Comienza la guerra civil española. Alberto era gudari como ya he dicho antes, Sopeña, su gran amigo, componente de sus cordadas, es el responsable de Falange de las JONS en Bilbao, digamos el jefe del franquismo recién llegado a la capital bizkaina ¿qué pasa a partir de entonces? Sopeña saca de la cárcel a Andrés Espinosa, también gudari, y ¿Alberto?.