El poder del arte
Maite Petralanda inaugura la nueva temporada expositiva de la Asociación Artística del Duranguesado con una muestra íntima que marca el inicio de un año de amplia actividad creativa en la Sala Ezkurdi
La apertura de la nueva temporada en la Sala Ezkurdi marca el inicio de un año especialmente dinámico para el panorama cultural de Durango. La programación, gestionada por la Asociación Artística del Duranguesado, se extenderá desde febrero de este año hasta enero de 2027 y vuelve a colocar este espacio como uno de los epicentros creativos del municipio. En esta ocasión, el primer nombre propio es el de la durangarra Maite Petralanda, una de las cuatro nuevas integrantes de la asociación, que inaugura el ciclo expositivo con una muestra centrada en su trabajo más íntimo y personal.
La exposición de Petralanda abrió sus puertas el pasado viernes, convirtiéndose en el punto de partida de un calendario que apuesta decididamente por diversas maneras y formas del arte. La artista detalla que la oportunidad de exponerse surgió de forma casi inesperada. Tras incorporarse a la asociación hace apenas dos meses, le invitaron a mostrar sus obras. “Es un honor que la gente pueda venir y ver de qué tratan mis pinturas”, afirma agradecida con la oportunidad.
Su trabajo se sostiene principalmente en el retrato, disciplina que define como su territorio natural. Buena parte de las obras exhibidas pertenecen a la etapa en la que estudiaba Bellas Artes, un proceso que inició a los 47 años mientras seguía trabajando como médica. Aunque se ha sentido atraída por el arte desde pequeña, en su momento decidió estudiar medicina. La gestión simultánea de ambas exigencias —un empleo de alta presión y la formación artística universitaria— no le impidió seguir produciendo. “Aunque tenía poco tiempo, aprovechaba cualquier momento libre para pintar”, recuerda con cariño.
A la pregunta de cuántos años lleva vinculada a la pintura, asegura que “siempre he sentido la inclinación y la capacidad. Pintar me hace sentir muy poderosa”. Jubilada desde hace poco y ahora, con mayor disponibilidad, decidió acercarse a la asociación para conocer su funcionamiento. Fue allí donde le animaron a presentar obra y donde surgió esta primera participación.
La artista reconoce que el último año ha sido complejo en lo personal, debido a una crisis. En ese contexto, el dibujo —que incluso prefiere a la pintura— se convirtió en un refugio para ella, “para mi la pintura se ha convertido en una terapia; una forma de meditación”. Le atrae el gesto, el movimiento, la repetición sin la obsesión por la perfección. Describe el proceso como una forma de meditación porque “te vacías y lo pones todo ahí. Si algo sale bien, me hace sentir muy poderosa. Y si no, lo borro y vuelvo a empezar. Eso me resulta bonito”.
La muestra de Petralanda podrá verse hasta el día 15 de febrero con horario de lunes a viernes de 18.00 a 20.00 horas, y los fines de semana de 12.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 20.00 horas. Durante esos días, el público podrá acercarse a la Sala Ezkurdi para conocer de cerca el trabajo de la artista.
A partir de este arranque, la programación que la asociación ha diseñado para los próximos meses destaca por su pluralidad y amplitud de enfoques. Tras Petralanda, febrero dará paso a un año marcado por nombres nuevos y otros sobradamente conocidos. Las otras tres nuevas socias —Esther Jurado en marzo, Laura González también en marzo y Agustina Nazarena en octubre— completarán el ciclo de incorporaciones recientes. Junto a ellas, regresarán figuras muy queridas en la sala, como Rai Bikandi en abril y Rafa Peñafiel en septiembre.
El calendario reserva un espacio de especial relevancia para el mes de mayo, con el homenaje a José Luis Martínez de Antoñana, cofundador de la asociación y fallecido el año pasado. La muestra, que coincide con el aniversario de su pérdida, busca reconocer al motor que consolidó el proyecto colectivo, pasando de seis integrantes a los sesenta y seis actuales.
La programación continuará con nombres como Isabel M. Peralta, también cofundadora, y Azucena Fernández, ganadora del concurso de pintura Villa de Durango, ambas en noviembre. La temporada cerrará el año que viene con la exposición del socio Miguel Hernández y con la presencia del artista invitado, el eibarrés Ángel de la Torre, previsto para febrero del próximo año.
Durante el verano, la Sala Ezkurdi apostará por una propuesta visible desde el exterior. Se exhibirá el mural solidario realizado para el evento ‘La Cuadri del Hospi 2025’, acompañado de una retrospectiva de carteles históricos de la entidad. Ambas muestras se podrán disfrutar desde los ventanales, garantizando la actividad cultural incluso con la sala cerrada.
Por otro lado, el programa mantiene las dos exposiciones colectivas celebradas el año pasado: la exposición anual de pintura de todos los socios y socias en abril y la de fotografía en septiembre, que celebró su primera edición el año pasado y volverá reforzada. A estas se sumarán la exposición de postales navideñas y las muestras del Taller Municipal de Pintura y del taller ‘Ikusi Makusi – Beittu’.
Como novedad destacada fuera de la tradicional programación, la asociación organizará su primer Rally Fotográfico dentro del campeonato ‘Herriz Herri’, con celebración el 5 de julio y entrega de premios el 5 de septiembre, coincidiendo con la inauguración de la exposición fotográfica colectiva.
Dentro de la temporada anual, los concursos también tendrán su lugar. Entre el 9 y el 18 de octubre se podrán ver las obras presentadas al XXVI Concurso de Pintura ‘Villa de Durango’, coincidiendo con las fiestas de San Fausto. En ediciones recientes este certamen ha superado el medio centenar de cuadros inscritos, con participación procedente de regiones como La Rioja, Cantabria, Galicia, la ciudad de Madrid e incluso de Portugal.
Asimismo, del 4 al 13 de diciembre se celebrará el X Concurso Artístico para Jóvenes, que en la edición anterior reunió más de veinte trabajos. Como viene siendo habitual, el certamen concluirá con una entrega de premios en la que se reconocerán las propuestas más destacadas.
La actividad de la asociación no se limitará únicamente al ámbito expositivo. Continuarán las tertulias ‘KafeArteCafe’, que se celebran el último jueves de cada mes, y además la asociación viajará a Eibar para una exposición conjunta con el colectivo artístico eibarrés, en forma de devolución de la visita realizada el año pasado a Durango.
La temporada arranca, por tanto, con el impulso de una artista que ha encontrado en el dibujo un espacio de introspección y fortaleza, y continúa con una programación extensa que confirma el compromiso de la asociación con la diversidad artística y la vida cultural de Durango. El relato de Maite Petralanda funciona como antesala perfecta para un año repleto de propuestas que reflejan la vitalidad del arte local.