El puente de acceso peatonal y rodado al barrio de Bekea, en Galdakao, es un punto de alta siniestralidad e inseguridad de la red viaria local. Así lo entienden los vecinos de este ámbito residencial, que llevan años demandando su reforma, y su peligrosidad queda acreditada con los datos de los diversos incidentes y accidentes graves ocurridos en la zona.
Dos de ellos fueron especialmente dramáticos: el 4 de marzo de 2009, un vehículo se salió de la calzada en la N-634, a la altura del puente de Bekea, y se precipitó al río Ibaizabal, causando el fallecimiento de sus dos ocupantes; y el 5 de agosto de 2014, un motorista falleció tras colisionar con un camión en el polígono industrial al que también da acceso el puente. De menos gravedad fue el ocurrido el 10 de diciembre de 2024, cuando un camión atropelló a dos peatones que transitaban por esta plataforma sobre el río Ibaizabal.
Todo ello motivado por las características de una infraestructura que se ha quedado obsoleta para el volumen y tipo de tráfico que tiene que soportar. El puente es de doble sentido, pero carece de espacio suficiente para que circulen dos vehículos al mismo tiempo y tampoco dispone de una zona reservada a aceras. Por lo tanto, presenta graves deficiencias tanto de capacidad como de seguridad vial y sus accesos desde la N-634 son un punto de alta siniestralidad.
Además, son recurrentes los incidentes que sufren los vehículos pesados que tienen que ejecutar complicadas maniobras para acceder al puente y, por ello, muchos son también los daños que presenta el puente en los sistemas de contención.
Redacción del proyecto en tres fases
Consciente de esa situación, y tras intentos infructuosos llevados a cabo en pasadas legislaturas, el Ayuntamiento de Galdakao ha sacado ahora a licitación la redacción del proyecto técnico para la construcción del nuevo puente de acceso al polígono y barrio de Bekea y la rotonda de acceso con la N-634.
Los principales objetivos de la iniciativa son: mejorar los accesos al barrio de Bekea, además de la seguridad vial en la intersección con la carretera N-634 y en el propio puente y de la capacidad hidráulica del río Ibaizabal en ese punto de su trazado.
El precio base de licitación es de 380.000 euros y la empresa adjudicataria deberá desarrollar la propuesta técnica completa, es decir, anteproyecto, proyecto de trazado y proyecto constructivo para el diseño del nuevo puente y la rotonda. Por tanto, la redacción de estos documentos se divide en tres fases sucesivas y hay que tener en cuenta que el inicio de cada una de ellas (excepto la primera que es el anteproyecto y debe estar entregado en dos meses) está condicionado a la aprobación por parte del Ayuntamiento de la fase anterior y a la obtención de las aprobaciones sectoriales y ambientales que corresponden a otras administraciones.