El furor por los videojuegos regresa al BEC en la Euskal Encounter

Desde primeras horas de la mañana los participantes del encuentro han ido instalando sus equipos a los que estarán conectados hasta el domingo

22.07.2021 | 12:07
Participantes en la Euskal Encounter

La lanparty más veterana del Estado, la Euskal Encounter, ya ha vuelto al BEC con aforo reducido tras haber realizado la edición de 2020 de manera telemática debido a la crisis sanitaria provocada por el coronavirus. Desde primeras horas de la mañana los amantes de los videojuegos han ido instalando sus equipos para disfrutar de un fin de semana inteso, repleto de emociones y en los que los participantes contarán de conexión a Internet de alta velocidad y competir en sus videojuegos favoritos.

Dedos a la velocidad de la luz, la misma que alumbra los teclados que acompañan a esas sillas cómodas dedicadas a reconfortar durante horas a un aficionado a los videojuegos.  Clicks aquí y clicks allá, tecleos rápidos y una destreza increíble para reaccionar a todos los estímulos de la pantalla. El Euskal Encounter acogerá desde este jueves hasta este domingo 25 de julio a centenares de personas que sienten pasión por los vídeojuegos y que más allá de ser una traba para su socialización, en la mayoría de casos ha servido para encontrar nuevas amistades.

"He venido a disfrutar, no compito, vengo y me junto con unos amigos que al ser de distintas ciudades es difícil que les vea, cuenta una jugadora! María Arregi, que viene de Zarautz. Como ella el joven bilbaino Alvaro García y su amiga de Selaya (Cantabria), Alba Peña vienen a disfrutar, explican que competirán, pero por diversión, no aspiran a ganar porque "vienen muchos profesionales".

Aunque ahora hay jugadores que se dedican profesionalmente a los juegos, los denominados gamers, durante mucho tiempo se les llamaba de manera despectiva frikis, una palabra que ha perdido fuerza y significado. "Ahora mismo está supernormalizado, ya nadie se lo toma como un insulto. Al final ser friki es ser un apasionado de los videojuegos, como el que lo es del fútbol", se sincera uno de los asistentes, David Vidal.


PARA TODO EL MUNDO

El BECreúne a personas de todas las edades, desde los 13 hasta los 44 años, aquellos que llevan toda la vida en el mundo digital y los que a pesar de su corta edad no son menos profesionales, padres con sus hijos y cuadrillas de amigos. Llegan con sus equipos desde casa: pantallas, ordenadores, consolas, sillas de gamer. También con provisiones para pasar horas jugando lo más cómodamente posible: agua, comida, mantas...

Un equipo de este estilo o  set up, como es conocido en el mundo tecnológico, tiene que tener las características necesarias para soportar una media de siete horas de juego y un precio que oscila entre los 1.000 y los 2.000 euros. Así lo cuenta Josu Briones: "Los entusiastas nunca tenemos el equipo completado porque siempre necesitas mejorarlo, pero la media del coste de los equipos ronda los 1.500 euros".

La pandemia ha influido, como en todo, en el funcionamiento y los aforos, en la última edición presencial, la de 2019, se juntaron poco más de 5000 personas y en esta ocasión parar mantener la seguridad y contribuir al buen desarrollo de la pandemia su aforo se ha reducido hasta menos del 10% de aquella edición con alrededor de 540 usuarios. La Euskal Encounter 28 celebrada el pasado año y que fue virtual por  la pandemia del coronavirus logró  alcanzar los 3.317 participantes en su edición  on line. 

Además, desde la organización del evento precisaron que los asitentes no pudieran levantarse de su mesa más que para ir al baño o a dormir a la zona de acampada. A diferencia de en otras ediciones, este año las tiendas de campaña han sido administradas por la Euskal Encounter para su correcta higenización. La utilidad de esta herramienta es que de esta manera lsoa sistentes que vengan de lejos tienen donde quedarse, aunque incluso los propios vizcainos deciden quedarse a dormir para poder jugar más.

Por ejemplo,los jóvenes bilbainos Gorka Rotaeche y Asier Landa, 22 y 23 años respectivamente, aseguran que hacen uso de esta zpona porque "este año no hay metros nocturnos, normalmente nos solíamos ir por la noche, pero ahora, sobre todo entre semana el último es a las 22.30 horas".

Todos los asistentes tendrán la oportunidad de asistir a charlas y concursos de ámbitos que no a cualquiera se le hacen comprensibles: modding, programación de cartuchos SNSE o casemode, junto a otras más fáciles de entender como creación de arte digital, doblaje o una yincana para resolver problemas informáticos.

la mujer en los videojuegos

El machismo está presente en todos lados, incluido en los videojuegos. "Intento evitar que otros jugadores sepan que soy mujer porque prefiero que me traten como a un igual", confiesa María Arregi. Cuenta que en bastantes ocasiones se han metido con ella cuando se equivocaba con comentarios como "vete a la cocina". David Vidal, que trabajaba como moderador en un canal de una plataforma de streaming, admite que "aunque cada vez pase menos, sigue sucediendo".

La cita del BEC, esta Euskal Encounter con vocación de volver a ser multitudinaria con hombres y mujeres al mismo nivel, debe servir para que estas actitudes no se perpetúen.

orgullo friki

Foto: Oskar M. Bernal

"Nunca tenemos el equipo terminado, siempre necesitamos mejorarlo, pero su coste ronda los 1.500 euros"


Josu Briones

Informático

Tiene 44 años y estudió Informática. Confiesa que no le sirvió para mucho porque cuando él la cursó, en 1997, estaba en fase experimental y acabó aprendiéndolo todo por su cuenta.

Foto: Oskar M. Bernal

"Hemos venido a pasarlo bien, pero no aspiramos a ganar nada porque vienen muchos profesionales"


Álvaro García y Alba peña

Amigos aficionados a los videojuegos

Alba es una joven de Selaya a la que los videojuegos le ayudaron a encontrar amigos fuera de un pueblo que no se lo puso fácil. A Álvaro, bilbaino, los juegos le ayudaron a socializar en su adolescencia.

Foto: Oskar M. Bernal

"Intento evitar que otros jugadores sepan que soy mujer porque prefiero que me traten como a un igual"


María Arregi

Integradora social

La joven integradora social y estudiante de Magisterio, de 24 años y residente en Zarautz, comenzó en el mundo de los videojuegos en su adolescencia. Sus preferidos son los interactivos.


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