Gernika-Lumo - No lucirá en toda su extensión, pero la playa de Laida, en Ibarrangelu, será restaurada para disponer de hasta 20.000 metros cuadrados de arena seca para el comienzo de la temporada de baños. Sin paliar la importante merma padecida tras el paso de los temporales de 2014 y sin atisbar su recuperación durante los últimos meses, las instituciones han apostado por echar una mano para que la naturaleza acelere el proceso de restauración. Pese a que no devolverá al arenal a su estado habitual, el método elegido es el trasvase de 40.000 metros cúbicos de arena del puerto de Mundaka y un arado desde las zonas intermareales.

Laida se ubica en un estuario dinámico que suele seguir ciertas pautas de comportamiento. Pero un exceso de mano humana puede generar importantes impactos. Así ocurrió hace una década con la ola de Mundaka. Analizados esos procesos, el Patronato de Urdaibai dio ayer el visto bueno para que la mano del hombre ayude en la recuperación de una playa que en 2013 acogió 210.000 visitantes, generando un impacto económico de 4,8 millones. El trasvase procedente del puerto mundakarra -que se draga todos los años- será del 15 de mayo al 15 de junio; mientras que las labores de arado de la barra intermareal, que se ejecutarán en zonas delimitadas con la ayuda de un tractor, se realizarán hasta septiembre y sin influir en los bañistas.

“Se trata de una actuación pionera a nivel de la cornisa cantábrica”, sentenciaron ayer los técnicos de la Demarcación de Costas que, junto las área de Medio Ambiente de la Diputación y el Gobierno vasco, participan en el plan de choque para recuperar el arenal ibarrangelutarra, que según un estudio presentado genera 108 empleos en Ibarrangelu. El coste de la actuación superará los 300.000 euros, un montante que también permitirá desatascar el arroyo que desemboca en Laida, que actualmente se encuentra obturado, delimitar una zona para la restauración dunar, remozar los dos accesos, reparar los tramos de escollera dañados y colocar nuevas barandillas.

Conscientes de tener que conjugar el mantenimiento de un medio ambiente tan cambiante y los pingües beneficios que Laida aporta a la economía local, las instituciones han actuado con pies de plomo. Encargado un estudio a Azti -que ha corrido a cargo de la Diputación-, cuatro fueron las alternativas planteadas para, analizados múltiples variables, optar finalmente por unir dos de ellas.

Laida perdió 155.000 metros cúbicos de arena tras el paso de los temporales, “hasta desaparecer la totalidad del área supramareal” en un estado que no se revertirá hasta dentro de unos años. “Agilizar el proceso natural” es el objetivo. Echar una mano a la naturaleza y, de paso, aprender de ella. No en vano, se realizarán seguimientos topográficos y estudios de dinámica del litoral que permitirán tener un mayor conocimiento de la hidromorfología de la bocana de la ría de Mundaka.