Bilbao. Bilbao se transforma y Aste Nagusia, con ella. La construcción del mayor hospital privado de Bizkaia y la futura apertura del Canal de Deusto obligará a cambiar el escenario de los conciertos para las fiestas de 2012. Pero, ¿a dónde? El alcalde, Iñaki Azkuna, aseguró hace unas semanas que la música sonaría en el Bilbao Arena. Sin embargo, la nueva concejala de Fiestas, Itziar Urtasun, no lo tiene tan claro. "Esa es una idea, pero yo no creo que sea la alternativa final, tenemos que estudiarla bien y mirar otros espacios", asegura Urtasun desde su nuevo despacho.
Que los pacientes de la clínica del Igualatorio Médico Quirúrgico (IMQ) no tengan que soportar las más de dos horas de conciertos diarios de Aste Nagusia parece estar claro. Sin embargo, la ubicación señalada por el alcalde como alternativa no convence del todo a la nueva responsable de Fiestas ya que "se pasaría de un espacio abierto a otro cerrado y eso supondría un cambio para las fiestas", comenta. "Es una buena idea, pero habrá que estudiar todas las ventajas y los inconvenientes, y mirar bien los formatos porque somos muy conscientes de que Bilbao pierde un gran espacio para los conciertos", reflexiona.
La búsqueda no será sencilla, ya que la villa "está saturadita" y se necesitaría un espacio libre de al menos 20.000 m2 de superficie para sustituir la explanada de Botica Vieja. "Los cambios han ido surgiendo a través de estudiar los planos, así se pasó de la plaza del Gas a Zorro-tzaurre, y eso es lo que haremos", explica la concejala.
El mayor inconveniente del Bilbao Arena sería el hecho de ser un recinto cerrado. Por ello, se han barajado también Artxanda y el monte Kobeta, pero son zonas que no están tan bien comunicadas como el palacio de los deportes de Miribilla y a las que no se pueden acceder andando.
A los conciertos con mayor aforo de la pasada Aste Nagusia acudieron cerca de 200.000 personas -entre Botica Vieja y Abandoibarra-. El Bilbao Arena posee un aforo de 9.000 personas; una cantidad que también puede convertirse en inconveniente para los encuentros musicales más multitudinarios, que actualmente se programan en la explanada que desaparecerá el próximo año.
De momento, no hay nada decidido. "Aún hay que trabajar mucho esa idea", constata Urtasun. "Lo vamos a dejar para el invierno porque de momento este año disponemos de todos los espacios", afirma. Así, la nueva responsable festiva ultima con su equipo los detalles para las fiestas que comenzarán el 20 de agosto.
El mismo presupuesto Para ello cuenta con un presupuesto idéntico al de la pasada edición -2,5 millones de euros- que ya se rebajó un 15% con respecto al de 2009 -3.132.062 euros-. Más de 300 actos, teatro de calle, actividades para niños, los fuegos artificiales y los conciertos volverán a llenar de color y ritmo las calles bilbainas porque el Ayuntamiento ha apostado por no rebajar el presupuesto festivo. "Ya habíamos previsto que la situación económica no mejoraría, por eso el año pasado hicimos las licitaciones de iluminación, escenarios, sonidos e imprenta por dos años. Hemos congelado su gasto y esa parte de no subida va destinada a los contenidos", aclara la concejala.
Así, Bilbao mantendrá el nivel de sus fiestas y la ciudad, su atractivo turístico. "Aste Nagusia tiene un gran impacto económico en la ciudad y si se restringe el presupuesto también afecta a Bilbao", dice.