Aquellas personas que puedan dedicar un tiempo a colaborar con el Banco de Alimentos de Bizkaia, pueden hacerlo a través del teléfono: 94 449 92 58.
También se pueden poner en contacto con nosotros por el correo: voluntariado@bancali-biz.org
La implantación de la ley contra el desperdicio alimentario se traduce en más trabajo dentro y fuera de las oficinas del Banco de Alimentos de Bizkaia. Ahora, los platos ya cocinados entran en esa cadena de valor y se recogen y reparten al día, lo que significa más rutas y una continua necesidad de ajustar y actualizar los datos de los programas informáticos que dan soporte y cobertura a toda esa labor altruista. Esa necesidad hace “muy necesario” contar con personas voluntarias que tengan conocimientos básicos de ofimática y “manejo de ordenadores con posibilidad de teletrabajo” para optimizar así la labor solidaria en favor de las personas en riesgo de exclusión en Bizkaia.
El Banco de Alimentos pide personas voluntarias con conocimientos en ofimática e informática. ¿Por qué son tan necesarios estos perfiles?
Es que tenemos un programa que se llama ‘GUF’ [Gestión de Unidades Familiares] que nos permite, primero, evitar las duplicidades y controlar a todas las personas a las que atendemos. Y luego también tenemos el ‘Plan B’, que es para todo el tema de la ley del desperdicio alimentario, que también implica un programa que pone en contacto al donante, al banco de alimentos y a las entidades receptoras. Y todo eso también se hace mediante un programa informático.
El día a día entonces depende de eso.
Por eso nos hace falta tener personas capacitadas para poder sacar adelante todo ese trabajo. El futuro va por ahí…
La nueva normativa contra el desperdicio alimentario está bien, pero, claro, exige una logística más intensa y más actual.
Evidentemente, está todo como muy tecnificado. Y eso significa que hace falta gente capacitada, que lo sepa hacer. Yo y muchos de los que estamos ahí somos bastante analógicos… Y luego está todo el mantenimiento de los ordenadores, las redes sociales… aspectos que son fundamentales y que hace unos años no lo eran.
¿Y urge la situación?
Sí, hace falta sobre todo por el tema de la gestión de unidades familiares y el tema del ‘Plan B’.
¿Alguna tarea concreta?
Gestión de datos. Redes sociales. Todo el tema del mantenimiento de los programas. También introducir datos; es que hay que estar constantemente introduciendo datos. Es decir, que hace falta para muchas labores.
¿Y cómo lo notaría el Banco de Alimentos?
Primero, todo el tema de la entrada y salida de datos de los programas. Y luego también está el tema de la distribución de los alimentos elaborados, los cocinados. Estamos empezando con ello ahora y es un tema muy complicado porque ahí entra la caducidad, la velocidad en la recogida y entrega... Y luego también calcular el número de personas que se puede atender con lo que se recibe. Es decir, que hay una serie de trabajos que son muy técnicos y para eso hacen falta personas.
Me hablaba de evitar duplicidades con el programa más de GUF...
Sí, es que el ‘GUF’ es un programa que evita duplicidades y además que también lo compartimos con Cruz Roja porque el reparto de alimentos en Bilbao lo hacemos mediante una especie de supermercados, que son los Lagun Guneak, en los cuales las personas con un sistema de puntos cogen los alimentos que necesitan; o sea, los que ellos quieren, no los que nosotros les damos. El programa que lleva eso también hay que actualizarlo, cada mes hay que cargar las tarjetas; es decir, que tiene un trabajo muy potente. Todos los meses hay altas, hay bajas, y todo eso implica que hay que estar constantemente trabajando, metiendo y sacando datos.
En esta última campaña recuerdo que desde el banco de alimentos se comunicó que no ver un peto azul suponía un 40% menos de recogida…
Como poco. Pero estamos contentos de cómo ha salido la campaña de mayo, porque en peso hemos conseguido 140.000 kilos de alimentos, que es prácticamente un pelín más que el año pasado. Y en bonos todavía no lo sabemos, pero calculamos que sería en torno a los 200.000 euros. O sea que estamos muy contentos.
La nueva normativa os lleva de cabeza, pero es buena en sí, ¿no?
Es muy buena, pero lleva mucho trabajo. Y sobre todo implica que las entidades receptoras tienen que tener una capacidad muy importante de recoger y de reparto, porque los alimentos cocinados hay que repartirlos todos los días. Arroz puedes repartirlo una vez al mes o cada quince días, pero si es una comida cocinada tienes que repartirla todos los días.
Y eso es más trabajo.
Hay muchos centros de reparto que trabajan un día a la semana. Y no pueden acceder al ‘Plan B’ para repartir alimentos cocinados. Entonces, ahí también, los centros de reparto tienen que adaptarse a las nuevas circunstancias.
¿Necesita el Banco de Alimentos de Bizkaia atraer a personas jóvenes?
Evidentemente. Será difícil porque están trabajando y no tienen tiempo, pero sí es verdad que hay muchas cosas que se pueden hacer por teletrabajo. Hay actividades en las que no hace falta ir al banco. Y eso es también una forma de echar una mano.
¿En qué consistiría, por ejemplo?
Pues es que hay temas del ‘Plan B’ y temas del ‘GUF’ que se pueden hacer desde casa: meter datos, introducir mejoras, coordinar lo que se recoge de los distintos supermercados o de las empresas catering y repartirlo a la institución que lo va a dar… Eso implica meter mucho dato y estar muy encima de ese trabajo. Por lo tanto, hay mucha cera que cortar.
¿Podría ser un día, dos días a la semana, un par de horas?
Pues sí, lo que se pueda.
¿Y el verano, Luis, no es propicio para la solidaridad?
El verano es siempre complicado. La gente se va y también los voluntarios se van de vacaciones. También es verdad que nosotros ya en agosto hacemos muy poco reparto porque bajamos mucho la actividad porque hay muchas instituciones de reparto que también cierran. Agosto es un mes en el que estamos un poco más tranquilos, pero la recogida de último minuto, esa hay que repartir todos los días, también se hace en agosto.
Aquellas personas que puedan dedicar un tiempo a colaborar con el Banco de Alimentos de Bizkaia, pueden hacerlo a través del teléfono: 94 449 92 58.
También se pueden poner en contacto con nosotros por el correo: voluntariado@bancali-biz.org
Y de aquel llamamiento que se hizo porque les hacían falta voluntarios como conductores, ¿cómo ha ido?
Muy bien. Ha habido muchas respuestas. Y eso es también muy importante porque la implantación del ‘Plan B’ nos obliga a aumentar las rutas. Una cosa es recoger el último minuto y otra recoger todos los alimentos ya elaborados. En muchos casos tenemos que doblar las rutas.
¿Y confían en que con esto del teletrabajo puedan enganchar a personas voluntarias?
Así lo esperamos. Y también en el modo presencial. Hace falta de todo. Toda la ayuda nos viene bien.
¿Y tenerlo todo amarrado así para la vuelta del verano, para otoño?
Pues sí, a ver si conseguimos que en septiembre podamos ya tener un equipo de gente que sepa de informática y de ofimática para sacar adelante todo ese trabajo.
¿Un número concreto?
No. Es que en este momento no tenemos casi nada. Todo lo que venga, bienvenido.