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Itziar Urtsaun, concejala de Igualdad y Fiestas del Ayuntamiento de Bilbao

"La víctima necesita primero un refugio"

Itziar Urtasun pone el foco en la prevención y en la formación en violencia machista de los agentes sociales y económicos de la ciudad en el abordaje de las agresiones que se producen en contextos festivos como Aste Nagusia

"La víctima necesita primero un refugio"Oskar González

El calendario se desgaja y aparece junio, con el inicio del verano cada vez más cerca. Para muchos, la temporada estival es sinónimo de festejos patronales; las jaiak que transforman barrios, pueblos y ciudades de Bizkaia en ecosistemas festivos donde también habita una especie invasora bien conocida: losagresores. Los municipios del territorio, sin embargo, activan diferentes recursos para hacerles frente y evitar que contaminen la alegría de la que se tiñen sus calles. 

Con más de 340.000 habitantes, Bilbao no solo es la capital del territorio, sino también el municipio más poblado del territorio. A lo largo del verano, sus barrios encadenan celebraciones que culminan con una Aste Nagusia capaz de congregar a cientos de miles de personas. Solo la pasada edición de la Semana Grande superó los 200.000 asistentes. 

“Quienes están a pie de calle también pueden identificar a mujeres y otras personas que puedan sentirse violentadas y ofrecerles una primera acogida desde el cariño y el respeto”

“Es necesario prestar especial atención a los entornos en los que se producen grandes concentraciones de personas, porque es ahí donde pueden darse determinadas situaciones de riesgo”, apunta la concejala de Igualdad y Fiestas del Ayuntamiento de Bilbao,Itziar Urtasun, quien lanza un mensaje claro a quienes sufran una agresión en estos contextos festivos: que confíen en las instituciones. “Estamos a su disposición”, recuerda.

Con todo, la edil subraya que el Área de Igualdad parte de una premisa clara: las agresiones machistas constituyen un fenómeno presente durante todo el año. Eso no impide, añade, que durante los eventos festivos y en los espacios de ocio nocturno requieran una atención específica debido a la elevada concentración de personas. “Por eso, en este contexto reforzamos la prevención y la sensibilización. Llevamos bastante tiempo trabajando con los agentes sociales de la ciudad”, señala. 

Entre las líneas de trabajo recientes, destaca el programa de formación específica a los agentes económicos de la ciudad para atender a posibles víctimas de violencia sexista. El programa está dirigido a diversos trabajadores de empresas de limpieza y jardinería de Bilbao, taxistas, hosteleros u otras personas que trabajan a pie de calle

“Quienes están ahí también pueden identificar a mujeres y otras personas que puedan sentirse violentadas y ofrecerles una primera acogida desde el cariño y el respeto”, sostiene Urtasun.

Una tarea comunitaria, construir espacios seguros

En ese sentido, la edil jeltzale explica que una de las principales preocupaciones del Consistorio es que, más allá de la intervención que puedan prestar los agentes de la Policía Municipal, exista una red de personas formadas para acompañar a quienes hayan sufrido una agresión. Además, el programa incorpora una mirada amplia que abarca no solo las violencias machistas, sino también las agresiones LGTBI-fóbicas y racistas

Unas situaciones que, destaca, reciben cada vez una respuesta más contundente por parte de la sociedad, a la que considera un agente clave a la hora de abordar las agresiones. “Como institución, tenemos que poner recursos, protocolos, servicios, formación y todo lo que haga falta. Pero la construcción de espacios seguros es una tarea comunitaria y necesitamos el compromiso de toda la sociedad”, subraya.

Como ejemplo, Urtasun cita la coordinación con distintas asociaciones, entre ellas Bilboko Konpartsak, con la que el Ayuntamiento mantiene una comunicación constante durante Aste Nagusia. El procedimiento, explica, pasa por reuniones diarias celebradas cada mañana. La Federación comparte lo sucedido en el recinto festivo durante la noche anterior y la Policía Municipal informa sobre las posibles denuncias registradas  

“A partir de ahí, se decide si se convoca una concentración u otras acciones para visibilizar y denunciar una posible agresión. Las decisiones se adoptan en función de la intensidad de los hechos”, precisa.

Más denuncias, pero menos tolerancia al machismo

Preguntada por las agresiones registradas en las últimas ediciones de las fiestas, señala que el número de denuncias ha aumentado. Un dato que, pese a admitir una “doble lectura”, la concejala interpreta de forma positiva, ya que considera que no siempre responde a un incremento de la violencia machista, sino también a una sociedad menos tolerante con determinadas conductas. “¿Cuántas cosas callábamos antes por no considerarlas importantes?”, plantea. 

En esa línea, Urtasun destaca que el Consistorio no requiere una denuncia previa para desplegar los recursos de atención. “Primero, la víctima necesita un refugio”, afirma. Por eso, insiste, considera clave la formación de los agentes sociales y económicos de la ciudad. “Esa mujer necesita su tiempo, porque muchas veces puede estar en estado de shock. Después, ya se le preguntará qué quiere hacer; si quiere ir al hospital o a comisaría”, señala. 

Estas acciones, recuerda, se complementan con esa comunicación constante con agentes como Bilboko Konpartsak y con la coordinación entre diferentes áreas municipales. Unas medidas que permiten al Consistorio dar una respuesta “rápida, coordinada y accesible” ante las agresiones que puedan producirse en recintos festivos con gran afluencia de público. 

El trabajo se extiende también al ámbito del transporte, tanto público como privado. En el primer caso, señala que los autobuses municipales permiten solicitar paradas a demanda para incrementar la seguridad en los desplazamientos  nocturnos. En el segundo, destaca la implicación del sector del taxi, uno de los colectivos incluidos en las formaciones que se están desarrollando actualmente.