En el marco de una inspección rutinaria a los pasajeros que transitan diariamente por el aeropuerto de Bilbao, la Unidad Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil ha interceptado 30.000 euros sin declarar a un viajero que se encontraba en las instalaciones aeroportuarias.
Según informan fuentes policiales, el pasajero en cuestión no había formalizado la declaración obligatoria de movimientos de medios de pago, exigida al transportar 10.000 euros o más fuera del Estado.
En una actuación llevada a cabo por la Guardia Civil bajo la dependencia funcional de Aduanas, al viajero en cuestión se le han intervenido 29.000 euros entregándole 1.000 en concepto de supervivencia mínima. Además, se le ha formulado la correspondiente denuncia.
Necesidad de información para comprobaciones
El dinero de este pasajero ha sido depositado en el Banco de España hasta que el viajero aporte los datos necesarios para que las y los agentes puedan comprobar que la procedencia de dichas cantidades monetarias es lícita.