La situación generada por la huelga del servicio de limpieza en la red de haurreskolas ha dado un paso más en Bilbao. A la preocupación ya expresada en Zazpilanda, se suma ahora la de las familias de la haurreskola de Miribilla, que denuncian un deterioro progresivo de las condiciones del centro tras cerca de tres meses con la limpieza afectada.

En los últimos días, la tensión ha ido en aumento tras la aparición de restos de basura en el patio del recinto, entre ellos cabezas de pescado y papeles esparcidos, que permanecieron durante varios días generando molestia y mal olor. “Respetamos el derecho a la huelga, pero esto ya es vandalismo”, afirma Sebastian Semik, padre de una bebé de tan solo un año.

Consecuencias en la salud

La falta de limpieza, aseguran, no se limita al exterior. En el interior, los suelos acumulan polvo y suciedad, lo que afecta incluso la actividad diaria. “Tocas el suelo y está sucio. Cuando el patio no está en condiciones, los niños tienen que quedarse en clase”, explica Semik, que considera que la situación “ha pasado ya un límite”.

La preocupación de las familias va más allá de lo visible. Según relata este padre, la falta de higiene está teniendo consecuencias en la salud de algunos críos. En su caso, asegura que su hija ha encadenado varios episodios de fiebre y problemas respiratorios en los últimos meses. "Desde que empezó la huelga viene con tos irritable y tiene recaídas constantes. Es difícil evitar que enfermen en un entorno así", señala.

"Desde que empezó la huelga viene con tos irritable y tiene recaídas constantes"

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Las familias insisten en que no cuestionan el derecho a la huelga del personal de limpieza, pero sí la falta de medidas que garanticen unas condiciones mínimas en un centro que atiende a bebés de entre cuatro meses y dos años. En ese contexto, recuerdan que el personal educativo no puede asumir tareas de limpieza, lo que agrava la sensación de bloqueo.

A la espera de una solución, crece la inquietud entre los aitas y amas de las dos haurreskolas bilbainas afectadas, algunos de los cuales ya contemplan medidas para evitar exponer a sus hijos a esta situación. “Si esto sigue así, tendré que coger vacaciones forzadas para tenerla en casa”, finaliza uno de los progenitores.