La explosión de la batería de un patinete eléctrico que provocó el incendio de una vivienda en el barrio bilbaino de Atxuri ha puesto el foco en el peligro que entraña hacer un mal uso de estos Vehículos de Movilidad Personal (VMP) y la importancia de revisarlos cada cierto tiempo. Bilbao carece de una ordenanza para regular su uso, pero se rige por una serie de "instrucciones" vigentes desde 2019 que sin embargo únicamente hacen referencia a las obligaciones circulatorias.
Tal y como indicaron fuentes del Consistorio bilbaino, el incendio se produjo tras "la explosión de una batería de un patinete eléctrico" y siete personas tuvieron que ser atendidas por inhalación de humo. Un suceso que, según explica Toni Gómez, trabajador del local que la empresa Taller del Patinete tiene en Barakaldo, no ocurre así por así. "Tuvieron que manipular el patinete de alguna manera o intentar repararlo por su cuenta para que pasase eso. También he leído que el patinete estaba en la terraza y nunca, nunca se puede mojar", explica. Este especialista asegura que lleva desde 2007 trabajando con estos vehículos y nunca ha visto arder uno.
Tras incidentes de este tipo, Gómez considera que no existe suficiente conciencia social sobre los peligros y responsabilidades que entrañan estos estos VMP. "La gente no sabe lo que lleva entre las manos. Los padres se lo compran a los críos y se creen que es un juguete y no es así", asegura. Al desconocimiento de la población le suma la falta de mantenimiento y los talleres no especializados que ofrecen servicios de reparación. “Yo recomiendo que cada 500 kilómetros pasen por el taller por seguridad. Ahora, la gente hace lo que quiere porque no hay una ley que obligue a pasar una especie de ITV cada 500 o 1.000 kilómetros”, asevera.
En su caso coloca una pegatina en los patinetes para saber cuándo deben pasar la siguiente revisión, pero asegura que existen muchos locales que ofrecen servicios de revisión de estos vehículos sin tener la formación adecuada. “Aquí me han entrado patinetes de otros talleres a punto de quemarse. Hay muchas tiendas de bicicletas que arreglan patinetes y, al igual que yo no entiendo de bicis, esto no puede ser viable”, denuncia.
Normativa de la DGT
En este sentido, el Área de Seguridad del Ayuntamiento de Bilbao carece de una normativa o una ordenanza que regule el mantenimiento de estos VMP, y son los bomberos los que se encargan de hacer las siguientes recomendaciones: usar siempre el cargador original, cargar en un lugar ventilado y lejos de elementos combustibles, y no cargar por la noche y en la medida de lo posible estar cerca y/o supervisar el proceso de carga.
Por su parte, la Dirección General de Tráfico recuerda que “el patinete eléctrico necesita de un mantenimiento periódico con sus correspondientes revisiones”. Asimismo, apunta que no se recomienda utilizarlo si tiene piezas rotas, si la duración de la batería ha disminuido considerablemente, si hay fugas de aire en los neumáticos o signos de desgaste, ni cuando se producen sonidos al girar u otros síntomas anormales. En estos casos, es recomendable acudir a un taller especializado.
La DGT también recuerda la importancia de vigilar el estado y la presión de las ruedas si son con cámara de aire. Respecto a la limpieza, se debe hacer con un trapo húmedo evitando las zonas eléctricas. Nunca se debe cargar el aparato durante la noche, por si la batería se recalienta, y la carga se debe realizar antes de que la batería se descargue por completo y nunca si el patinete está mojado o hay humedad.
A golpe de suceso
Aunque cada vez se ven más patinetes circulando por las calles de los pueblos y ciudades de Bizkaia, la normativa reguladora de su uso no va al mismo ritmo. Bilbao, por ejemplo, carece de una ordenanza en este sentido y se rige por las directrices que marca la Dirección General de Tráfico y por una serie de “instrucciones” vigentes desde 2019. En lo que al mantenimiento y seguridad de estos vehículos, a nivel estatal no existe una ley que obligue a pasar una inspección técnica y en la villa son los bomberos quienes se encargan de ofrecer una serie de recomendaciones básicas. Es por ello que los permisos y prohibiciones dirigidos a los usuarios de los patinetes eléctricos se fijan a golpe de suceso.
En enero del año 2024 Metro Bilbao y Euskotren prohibieron viajar en sus unidades con estos VMP por “razones de seguridad”. Una decisión que llegó tras “los severos incidentes que este tipo de elementos de movilidad personal han generado en los últimos años”. Una serie de sucesos que estuvieron causados por las baterías de los dispositivos, que han llegado a producir graves daños físicos y materiales debido a fuegos e incluso a deflagraciones”.
Una medida destinada a “garantizar debidamente la seguridad de todas las personas usuarias” ante la imposibilidad de asumir el potencial riesgo que dichos elementos suponen a día de hoy por las graves consecuencias que un incidente de estas características supondría para la integridad física de los viajeros y viajeras, especialmente en el interior de un transporte público”.
La medida incluye la prohibición de subir patinetes o monociclos eléctricos plegados, o en bolsas de transporte o mochilas, y se extiende a todas las instalaciones como vestíbulos y andenes a partir de la línea de validación de entrada y salida.