Hay muchas personas que prefieren la bicicleta para sus desplazamientos diarios: a trabajar, a estudiar... Sin embargo, cuando llegan a sus centros de trabajo o estudio, se les presenta un problema: ¿dónde la aparco? Por el elevado valor económico que tienen algunas de ellas, dejarlas en la calle no es una opción, ni siquiera con un candado que pocas garantías ofrece frente a los amigos de lo ajeno. Pensando en todas ellas, sobre todo las que combinan la bicicleta con el transporte público, el Consorcio de Transportes de Bizkaia va a instalar seis aparcamientos cerrados y seguros para estos vehículos junto a otras tantas estaciones de metro. Cada uno de los módulos tendrá capacidad para una veintena de velocípedos, opción para recargar las baterías de las que sean eléctricas y taquillas individuales para que los usuarios puedan guardar en ellas sus objetivos personales, como cascos.

No serán los primeros equipamientos de este tipo que se pongan en marcha en la red del suburbano. De hecho, ya existen en los aparcamientos disuasorios de las estaciones de Metro Bilbao de Leioa, Ibarbengoa y Ansio espacios para guardar de forma segura bicicletas y patines, con opción para recargar la batería en el caso de los equipos eléctricos. De hecho, el CTB forma parte del convenio que se firmó en 2021 para desarrollar la estructura necesaria para fomentar la movilidad en bicicleta en Bizkaia, entre el sector público –Diputación Foral de Bizkaia, CTB y la Mancomunidad de Durangaldea–, el privado –Orbea– y el mundo universitario –Universidad de Breda y Universidad de Deusto–.

Ahora, se van a instalar seis estaciones AparkaBizi en otras tantas estaciones de metro, que todavía no están seleccionadas. Consistirán en una estructura metálica con cerramiento acristalado, de unos 2,85 metros de altura, 4,70 metros de ancho y 6,50 de largo, con forma curva. La entrada y salida se realizarán por las fachadas laterales, que estarán cubiertas por chapa perforada y contarán con puertas correderas, de un metro de ancho. Al ser cubiertos, permitirán que los ciclistas puedan dejar sus bicicletas a cubierto en caso por ejemplo de lluvia y, al ser cerrados, serán más seguros ante posibles robos.

Con puntos de recarga

En el interior habrá un pasillo peatonal y soportes de acero inoxidables para colocar una veintena de bicicletas y patinetes en cada una de las instalaciones –el número final de soportes dependerá de las dimensiones finales de cada estructura–, que permitirán a los usuarios instalar sus propios candados. También se prevé que puedan tener puntos de recarga eléctrica para las baterías. Para la apertura de las puertas será necesario validar una tarjeta barik y todos los aparcamientos dispondrán de iluminación suficiente y la correspondiente instalación contra incendios.

Puesta en marcha

El contrato para implantar estos aparcamientos seguros para bicicletas acaba de salir a licitación y, una vez que se adjudique a la empresa que llevará a cabo las obras, tardará 20 meses en construirse, por lo que como mínimo entrarán en funcionamiento a finales de 2027 o incluso 2028. El proyecto cuenta con un presupuesto, sin IVA, de 1,4 millones de euros, según consta en los pliegos de licitación.

Las instalaciones contarán con cámaras de seguridad, que estarán integradas en el sistema de videovigilancia y grabación de Metro Bilbao. También se colocarán interfonos en el entorno de las puertas, uno en el exterior de la puerta de entrada y otro en el interior de la de salida, para que los usuarios puedan recibir ayuda en caso de que ocurra cualquier incidente. Para ello estarán, de igual modo, conectados con el sistema de interfonía centralizado del suburbano.

Taquillas individuales

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Cada módulo ofrecerá además a los usuarios la posibilidad de dejar sus pertenencias, sobre todo los cascos que pueden utilizar mientras se desplazan en bicicleta, en unas taquillas individuales que se podrán cerrar con candados de los propios ciclistas. En cada instalación habrá tantas taquillas como soportes de bicicletas, de unas dimensiones aproximadas de 40x40x40 centímetros.

Para permitir realizar pequeñas reparaciones o puestas a punto, tendrán también a su disposición una estación de mantenimiento de bicicletas, con una bomba de aire con un juego completo de boquillas, llaves hexagonales Allen de 3, 4 y 5 milímetros; una llave inglesa; un martillo, un destornillados plano y otro de estrella, y un juego de dos palancas para poder desmontar cubiertas. Serán similares a la red de bizipuntos que ya hay distribuida por todo Bizkaia. Tras las últimas estaciones en Getxo, Ibarrangelu, Forua, Muxika, Atxondo, Areatza, Arrankudiaga y Derio, la red para reparar bicicletas ha alcanzado ya los 110 puntos.