BILBAO. El Consistorio "desconoce" que tanto la dirección del Hotel Ilunion como el vecindario hayan podido decidir demandar al Ayuntamiento por el conflicto relacionado con la sala Moma, que acumula cuatro expedientes incoados "y uno nuevo en marcha desde este mismo fin de semana" por parte del Area de Medioambiente. En este último se solicita un "cese de actividad de tres semanas". A juicio de Gil, "queda perfectamente claro que el Ayuntamiento en ningún momento ha tenido inacción sobre este asunto".
El responsable del área de Movilidad y Sostenibilidad ha resaltado, eso sí, que los expedientes "tienen una vida propia aparte de la política" y que no se puede cerrar una discoteca "porque nos dé la gana". Ha resaltado que existen "unas reglas del juego que todos tenemos que asumir". Por eso, ha incidido en que "es injusto" decir que el Ayuntamiento "no ha hecho nada".
La sala Moma acumula también otras siete denuncias por permitir la práctica del botellón, y ocho clientes de la discoteca han sido multados por orinar en la vía pública.
Desde el Ayuntamiento se ha querido poner en valor la mediación llevada a cabo con los vecinos, el hotel y los responsables de la sala. "No hemos realizado una oferta improvisada ni freaky. Creemos en una estrategia sonora de mediación para prevenir y gestionar los conflictos de convivencia debidos a la contaminación acústica, proponiendo acuerdos estables que impidan problemas futuros", ha subrayado Ibáñez de Maeztu, para anunciar que esta misma semana se hará una segunda sesión ampliada "con un mayor despliegue para hacer propuestas".
Por parte de la oposición, Goazen Bilbao ha afirmado querer "una ciudad dinámica y viva", aunque se ha preguntado "a qué espera el Ayuntamiento a tomar medidas contra los ruidos" y "en qué pueden ceder los vecinos" ante una situación que han recordado que se prolonga desde hace cuatro meses.
Por su parte, la portavoz de Udalberri-Bilbao en Común, Carmen Muñoz, se ha mostrado partidaria de la mediación para equilibrar "el derecho al ocio y al descanso de los vecinos", un aspecto que, llegado el caso, "es el que debería prevalecer sobre los demás". Tras describir el problema como "complejo", ha calificado como "inadmisible" el comportamiento incívico de algunas personas, y ha solicitado que el Ayuntamiento "meta mano sí o sí" para acabar con el conflicto.
Del mismo modo, el portavoz del Partido Popular, Luis Eguiluz, ha dicho que cree en un Bilbao "para todos", y ha señalado que el responsable final del problema es el Ayuntamiento, ya que es "competente" tanto en materia del ruido producido dentro de la sala como en los problemas de orden público del exterior. Eguiluz ha confesado que le cuesta creer que no se pueda actuar de una forma "más contundente" en este problema.
Además, se ha preguntado si se han transmitido las órdenes correctas a los agentes municipales, y ha asegurado que, "sin querer estigmatizar a ningún hostelero de la ciudad", la actitud de la ciudadanía hacia este sector dependerá de cómo actúe en Ayuntamiento ante este tipo de problemas. "No quiero en Bilbao esa hostelería que actúa como una plaga de langostas, llegando a una zona, arrasándola, sacando su beneficio y marchándose", ha finalizado.
Del Hierro ha respondido que Eguiluz "parece estar obsesionado" con la policia municipal. "Los policías tienen instrucciones acerca de lo que deben hacer, pero no voy a tratar como delincuentes a los jóvenes que acuden a esa sala". También ha incidido en que se han registrado 137 quejas por la actividad de la sala, "aunque 112 de ellas provenientes de ocho personas".
RIFIRRAFE CON EH BILDU
El momento más tenso de la comparecencia se ha vivido entre EH Bildu y Alfonso Gil. La formación abertzale ha acusado a Gil de "no creerse lo que dice". Su portavoz, Aitziber Ibaibarriaga, ha comentado que cuando éste militaba en la oposición decía que si se "criminalizaba" a la industria del ocio "nadie vendría a Bilbao a poner discotecas, y que los jóvenes tendrían que ir a Logroño en autobuses". Además, ha afirmado que el Consistorio "sólo se pone las pilas cuando estas cosas salen en la prensa".
Gil ha respondido haciendo mención a unos mails en los que se relataban directrices de EH Bildu hacia los vecinos de la zona y mostrando un cartel en el que se le aludía. "Hace 17 años me pusieron carteles en los que amenazaban con matarme. Esta es su forma de hacer política", ha resaltado.
Ibaibarriaga ha respondido calificando de "muy grave" y "ridícula" la acusación. "En este tema se ha empezado la casa por el tejado. Lo primero que hay que hacer es garantizar que se cumple la normativa, así que más gestión y menos escaquearse".
El responsable del área de Movilidad y Sostenibilidad ha resaltado que su forma de hacer oposición era "radicalmente diferente" a la de EH Bildu, y que siempre apostó por la mediación. "No son las juventudes de mi partido las que hacen pintadas en batzokis o en las entradas de algunas discotecas", ha zanjado.