Bilbao - La Ribera cocina a fuego lento los nuevos espacios de ocio del mercado para conseguir un buen producto en el que bilbainos y turistas encuentren una oferta atractiva. El viernes, una vinoteca y un espacio dedicado al ibérico, Txerryduck, se han sumado a los gastrobares que desde el pasado verano se consolidan en el mercado de Bilbao. Los inicios no han sido fáciles, pero según Juanan Bilbao, portavoz de Baika, la concesionaria que se ha marcado como objetivo prioritario reactivar esta iniciativa, “la idea es que en abril podamos inaugurar todo el espacio y podamos presentar las actividades que queremos desarrollar”, señala. Desde el Ayuntamiento de Bilbao, Yolanda Díez, concejala de Salud y Consumo y presidenta de Bilbao Zerbitzuak, sociedad municipal responsable de mercados y cementerios, pone en valor la contribución que están haciendo estos locales al impulso del mercado. En este sentido señala que “La Ribera acogió el pasado año a 2.333.082 visitantes, lo que supone un 13% más de clientes respecto al ejercicio anterior”.

La apertura de los dos nuevos gastrobares es aplaudida por el resto de locales. “Supone que el proyecto está consolidado”, opina Juanan Bilbao. Añade que “es una oferta concurrente con diez espacios diferentes que hacen que sea muy competitivo”.

Hasta ahora, sin contar los dos nuevos locales inaugurados el viernes, había cinco bares abiertos: la Vermuteka, la Cervecería Aranbarri, La Bodeguilla, Casa Loren y La Brasserie. Sin embargo, esta última ha cerrado la pasada semana, aunque ya existe una nueva propuesta que se ajusta más al espacio. “Va a ser algo parecido, asociado a una comida más informal pero con productos de calidad”, señala el portavoz de Baika. Su implantación está en proceso con la idea de que la apertura coincida con el acto inaugural conjunto en abril.

La concejala de Salud y Consumo apunta que “con las nuevas aperturas y con lo que se ha ido haciendo estos meses está casi completo el espacio. Lo que se ha hecho es remodelar prácticamente toda la oferta que había inicialmente”.

Nuevas ofertas La nueva vinoteca dispone de 169 vinos diferentes y ofrece la posibilidad de marinar los caldos con conservas selectas, como si de una bodega se tratara. Por otro lado, se unirá a la oferta gastronómica un puesto especializado en jamones y embutidos, de la mano de Jamón Joselito, denominado mejor jamón del mundo, que comparten con los responsables de La Viña, ya que son quienes tienen en la actualidad la representación de estos productos en Bilbao.

Con estas dos nuevas incorporaciones quedan dos únicos locales para completar todo el espacio. Díez cree que “está funcionando bien”. “Hay muchísimo turista, lo que unido a la fama que tiene el mercado y el atractivo de ver el producto cocinado en los gastrobares, está teniendo mucha aceptación”. Además, la concejala dice que “el mercado se ha convertido en un punto de encuentro social”. Por otro lado, completa una zona de alterne o convivencia dentro del Casco Viejo. “Hay espacios con mucha calidad y la oferta es adecuada”, valora la concejala.

El mercado de La Ribera, ubicado junto a la ría de Bilbao, es una referencia comercial para toda Bizkaia. Pero, además, desde sus comienzos, en el siglo XIV, ha convertido sus alrededores en un importante entramado económico-social que en la actualidad está viviendo una época de muchos cambios urbanísticos. Esta nueva oferta gastronómica es una experiencia inédita en Bilbao aunque ya funciona en otros mercados como en Madrid o Barcelona. “Creo que les ha costado ajustarse a los gustos tanto a autóctonos como a los turistas, pero han dado con la clave: el gusto, el precio y la calidad. Ha sido un año de experiencia y creo que lo han consolidado”.

En los dos locales pendientes, según adelanta el portavoz de los gastrobares, se está planteando un local donde se sirva la típica comida del sur y un segundo espacio gastronómico que sea itinerante. “Un mes se podría degustar cocina mexicana y, al siguiente, hamburguesas gourmet”, adelanta Juanan Bilbao.

Esta oferta gastronómica se completará con las actividades que se ofrecerán a partir de abril tras la inauguración oficial. “Queremos organizar encuentros en los que además de disfrutar de la gastronomía podamos profundizar en su conocimiento. Así, no planteamos ofrecer cursos, talleres y charlas“.

La tradición de las puestos de productos frescos (carnicería, pescaderías, pollerías y demás) se mezcla con estos nuevos locales, pero manteniendo la esencia del mercado como punto de encuentro en el que se palpa la vida y el olor de una ciudad. Desde hace años, el mercado de La Ribera está realizando una importante apuesta de regeneración que le afiance como pulmón del Casco Viejo.

Hace años tuvo lugar una profunda rehabilitación de sus instalaciones para hacer de esta plaza de abastos la mayor cerrada de toda Europa, un espacio moderno y de calidad, manteniendo su esencia. Fueron años de obras en los que los comerciantes convivieron con las excavadoras en su quehacer diario para no perder su clientela.

Esta nueva oferta pretende ofrecer algo más, no solo a los clientes autóctonos, sino también a los turistas y eso hace que los propios comerciantes lo tengan en cuenta a la hora de presentar sus productos. Según la concejala, valoran la posibilidad de que haya clientes extranjeros que quieran adquirir productos para llevarse a sus países.

Todo ello ha tenido que ver también, según Yolanda Díez, con una mayor afluencia de clientes al mercado a lo largo del pasado ejercicio.