Recuerdo de Iñaki Azkuna
Guardo de D. Iñaki un recuerdo extraordinario. Siempre encontré en él una persona leal, buscando la solución que satisficiera a los ciudadanos. Cuando tuvimos temas comunes que tratar, siempre logramos una buena resolución.
Deseo que a lo largo de mi vida episcopal, cuando tenga que tratar cuestiones con autoridades civiles, pueda encontrar personas de la misma categoría que Iñaki Azkuna, con el que siempre me sentí muy a gusto.
A lo largo de los años fue creciendo, entre nosotros, el aprecio y la amistad y en la última etapa de la vida del alcalde, la dimensión cristiana, que siempre había tenido "se hizo más intensa y más clara".
La ciudad le debe muchísimo en la modernización y el embellecimiento de los últimos años. Siempre ha sido un buen gestor, que sabía mostrar respeto y al mismo tiempo se le mostraba respeto a él.
Lamento no poder acudir al funeral del próximo lunes y expreso mi condolencia a sus familiares y a la corporación municipal. Iñaki ya se habrá encontrado con los brazos del Padre y con la amatxu de Begoña.