Un mercado muy marcado
La irrupción de la torre y la crisis han dinamitado el alquiler de las oficinas en el centro de Bilbao
Bilbao
HOY se puede encontrar oficinas de alquiler en cualquier edificio del centro de Bilbao". Así de contundente se muestra Antón Ortuondo, director de la inmobiliaria Ortuondo, a la hora de analizar la situación actual del mercado del alquiler del sector terciario.
Y a unos precios nada caros. Entre 10 y 12 euros el metro cuadrado por mes, casi la mitad de lo que cuesta en la Torre Iberdrola. Solo algunos edificios emblemáticos como el Sota, Granada o el ubicado en la plaza Moyúa son ligeramente más caros, pero nada más.
Ortuondo asegura que "tanto la llegada de la torre como la crisis económica actual marcan todo el mercado y los propietarios han tenido que bajar los precios". Eso y ofrecer un producto de calidad.
Fuentes conocedoras del sector indican que el 90% de las empresas que se ha mudado al rascacielos de Abandoibarra antes ocupaban espacio en el Ensanche y esos espacios se han quedado vacíos. "A la torre se han ido la élite de las empresas bilbainas" reflexiona Elsa Aguado, responsable de Inmobiliaria Aguado. Sin embargo, cree que el hecho de que en noviembre pasado, el monolito de cristal haya abierto sus puertas a pequeñas empresas y despachos de profesionales es muy significativo. "Es un síntoma de que el mercado se está reactivando de alguna manera". Antón Ortuondo cree que se encuentra en una "situación latente ya que apenas se alquilan oficinas porque hay pocas empresas nuevas que necesiten espacio en el centro".
Además, se da también la circunstancia de que la mayoría de las empresas que se han trasladado a las alturas de Abandoibarra han alquilado menos espacio que el que ocupaban en sus ubicaciones anteriores. La reducción de plantillas, los nuevos sistemas informáticos y otras circunstancias ha llevado a que las firmas necesiten menos superficie y lo han aprovechado para alquilar menos metros cuadrados.
Ninguno de los expertos consultados se han querido mojar a la hora de cifrar qué tanto por ciento del espacio para oficinas existente en Bilbao está esperando clientes, pero todos coinciden en que hay mucha oferta y poca demanda. Por eso, los propietarios de los edificios tienen que ponerse las pilas para poder sacar beneficios a sus dependencias. "Una buena ubicación y, sobre todo, unas instalaciones atractivas, son los dos requisitos básicos para poder conseguir un cliente ahora mismo", aseguran al unísono los expertos inmobiliarios. Y ¿cuándo empezará el mercado a reactivarse? Es una incógnita. La salida de la crisis, sin duda, marcará ese momento pero entonces será ya muy difícil llenar más de un millar de metros cuadrados de oficinas a la vez.